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日志


9月17日

PATRICK SWAYZE

  

El pasado día 14 de Septiembre Hollywood volvió a vestirse de luto tras el fallecimiento, a los 57 años de edad, de Patrick Swayze. He lamentado mucho la muerte de Patrick, el hombre que nos hizo soñar a muchas chicas de mi edad con “el buen chico malo”.

Patrick Swayze nació en Houston (Texas) el 18 de agosto de 1852, hijo de una coreógrafa estadounidense que le inculcó la pasión por el baile, aunque también destacó en su juventud en el atletismo y el futbol americano. Se decantó por el baile y estudió ballet y coreografía consiguiendo ser bailarín profesional y participar en numerosas obras musicales en el teatro, entre ellas Grease. En 1975 se casó con la que había sido su “novia” de toda la vida Lisa Niemi, su viuda después de 34 años de matrimonio.  Por lo que he visto en los diarios, todo el que le conocía resalta su lado humanitario y el hecho de que nunca se le subió el éxito a la cabeza. Fue uno de los pocos actores que mantuvo su matrimonio y del que no se conocen escándalos amorosos.

La carrera cinematográfica de Patrick Swayze comenzó con la serie televisiva “Skatetown USA” (La fiebre del Patín) de 1979. Siguieron varios papeles secundarios en televisión hasta que en 1983 Francis Ford Coppola lo seleccionó para participar en su película “Rebeldes”, junto a otros actores emergentes, como Matt Dillon, Rob Lowe, Diane Lane, Ralph Macchio y Tom Cruise. Luego vinieron una serie de filmes irregulares como “Más allá del Valor” junto a Gene Hackman y Fred Ward, o “Amanecer Rojo” junto a C. Thomas Howell y Charlie Sheen. También realizó apariciones esporádicas como extra en otros filmes, como “Staying Alive” con John Travolta. Otras películas en las que intervino Patrick Swayze son “Youngblood” o “El Guerrero del Amanecer”, que si bien no fueron éxitos de taquilla le sirvieron como catapulta para ser llamado a protagonizar una de las series más exitosas de los años ochenta, “Norte y Sur”, sobre la Guerra de Secesión de los Estados Unidos. La serie contaba con la aparición de numerosas caras conocidas y Patrick Swayze se pudo codear con actores de la talla de David Carradine, Gene Kelly, Elizabeth Taylor, Kristie Alley y Lesley-Anne Down, esta última su amante en la serie.

El éxito le llegaría en 1987 con “Dirty Dancing” junto a Jennifer Grey (Baby Housemann), con quien también realizó la malísima “Volverines”. Dirty Dancing sin Patrick Swayze (Johnny Castle) no hubiese sido lo mismo. Es una de mis películas favoritas. Recuerdo que en España se estuvo hablando durante casi un año seguido de esa película antes de que se estrenase. Bueno, más bien de su banda sonora, que estaba en radios y discotecas mucho antes de que se pudiera ver la película en los cines. La canción principal “(I've Had) The Time of My Life”  ganó el globo de oro y el oscar de aquel año de 1987, y aún tuvimos que esperar algunos meses para verla. Cuando la estrenaron mis amigas y yo fuimos a verla y nos llevamos una sorpresa mayúscula. ¡¡Vaya con el cojo!! dijimos todas. Nos referíamos, claro, al papel que hacía en la serie "Norte y Sur", donde cojeaba por una herida de guerra. No teníamos ni idea de que supiese bailar de esa manera, ni que también fuese compositor y cantante, pues en esa misma película se incluyó su canciónShe's Like the Wind”, cantada por él que llegó a alcanzar grandes puestos en las listas de singles de todo el mundo.

Desde entonces sus apariciones no fueron afortunadas: “Con su propia ley” y “Roadhouse”, casi hacen que la meca del cine se olvidase del actor, hasta que en 1990 Jerry Zucker le rescatara para protagonizar un éxito de taquilla, “Ghost”, junto a Demi Moore y Whoopi Goldberg, auténticas protagonistas escénicas de la película. Ghost, por lo que recuerdo, se anunció en su día como "la resurrección" de Patrick Swayze. Por entonces había rechazado rodar ninguna secuela de Dirty Dancing y se había visto embarcado en cintas mediocres. Penosas cintas. Para mí, Ghost no supuso su resurrección tampoco. Siempre sostuve que las verdaderas protagonistas de esa película fueron Demi Moore y Whoopi Goldberg, ambas fantásticas en la cinta, pero no Patrick Swayze, que pese a ser protagonista, parece un actor comparsa de ambas.

No era un gran actor. Era un actor que participó en algunas taquilleras películas. Ni siquiera buenas películas. Por muy taquilleras que fuesen Dirty Dancing o Ghost, no fueron "grandes filmes". En esta época ya sufría algunos problemas con el alcohol y las drogas y se convirtió al budismo. Fue entonces cuando otros filmes vinieron a ayudarle en su rehabilitación: “Le llamaban Bodhi” junto a Keanu Reeves y “La Ciudad de la Alegría” de Roland Joffé. Sin embargo ya no despuntaría como actor de éxitos comerciales y sus últimas interpretaciones fueron sumamente mediocres: “Enemigo público nº1… mi padre”, “Tres deseos”, “Black Dog” o “Forever Lulu”. De esta etapa quizá se salven sus interpretaciones en “A Wong Foo: Gracias por todo Julie Newmar” junto a Wesley Snipes y John Leguizamo, interpretando a tres Drag-queens fascinadas por la antigua modelo Julie Newmar, que destila humor y sentimientos a partes iguales. La última película del siglo fue “Donnie Darko”, de Richard Kelly, un filme bastante elogiado en el que tenía como compañero de reparto a Jake Gyllewhall.

Las películas que Patrick Swayze protagonizó a partir del año 2.000 fueron malos filmes que no contribuyeron a recuperar su imagen cinematográfica. Estas apariciones las alternaba con trabajos para televisión, como “Las minas del Rey Salomón” y “Secretos de Familia”, o pequeñas apariciones en filmes como “Dirty Dancing-2 (se negó a protagonizarla en varias ocasiones) o “Icon”, la versión cinematográfica del libro de F. Forsyth El manifiesto Negro. En el año 2006 presto su voz al personaje animado Cash en “La Dama y el Vagabundo-2. Su última aparición cinematográfica fue en la película “Powder Blue”, del 2008, junto a Jessica Biel, Forest Whitaker y Ray Liotta. Poco antes de su muerte estaba trabajando, no sin muchas dificultades, en la serie “The Beast”, donde interpretaba a un veterano del FBI al que se le asigna un compañero novato a que debe instruir. La serie se canceló debido a su precario estado de salud.

Y es que en enero del 2008 le fue detectado un cáncer de páncreas, que el actor calificaba de “broma cruel”, contra el que estuvo luchando desde entonces. Desde mayo los médicos le diagnosticaban apenas unas semanas de vida y fue tratado con quimioterapia. No obstante superó ese año y en el 2009 tuvo que hacer frente a los insistentes rumores sobre su muerte: “la esperanza es algo muy frágil en la vida de cualquiera y la gente que quiero no necesita que le roben la esperanza cuando no está justificado y cuando no es cierto”.

Patrick Swayze estuvo escribiendo unas memorias de su vida que saldrán a la luz el próximo 29 de septiembre. En “The Time of My Life” (“El tiempo de mi vida”, coincidiendo con el título de la canción principal de la película “Dirty Dancing”), escribe: “Comencé a pensar interiormente, he tenido más vidas que 10 personas juntas al azar y ha sido una travesía increíble. Eso está bien… Hay días que me siento determinado a vivir hasta que encuentren una cura y de verdad creo que puedo lograrlo, y hay días que estoy tan cansado que no sé cómo puedo seguir manteniéndome en pie”.
El pasado día 14 de septiembre ya no pudo levantarse. Descanse en paz.

 

-“Patrick fue un hombre bueno, divertido, alguien a quien debo más de lo que podré pagar”, Whoopi Goldberg.

-“Eras amado por muchas personas. Tu luz brillará para siempre en nuestras vidas”, Demi Moore.

- “Cuando pienso en él, le recuerdo entre mis brazos cuando éramos niños, bailando...Y recuerdo el impacto que tuvo esta película que pensábamos que nadie jamás vería. Era un “verdadero cowboy de buen corazón”, era tan valiente haciendo sus proezas que no me sorprendió que en su guerra contra el cáncer fuera tan valiente y digno. Mi corazón está con su mujer y amor de su juventud, Lisa Niemi, su mamá Patsy y el resto de su familia”, Jennifer Grey

-“Fue un actor intenso, lleno de pasión y vigor. Definitivamente sacaba el máximo de ello y vivió cien vidas en una”, Rob Lowe.

-“Acabo de oír lo de Patrick... irreal... Lisa (su mujer) estoy aquí si me necesitas. Siempre me quedaré con mis recuerdos de Patrick, nos divertimos mucho juntos. Vuelve pronto Patrick, te necesitamos aquí en la Tierra”,
Kirstie Alley.

-“Patrick Swayze fue un maravilloso actor y un chico estupendo. Él puso su corazón en todo lo que hizo y fue un extraordinario luchador en su batalla contra el cáncer”, Larry King

-“Tuviste un gran talento y lo que es más importante...Fuiste un verdadero caballero”,
Alyssa Milano.


 

 

5月5日

Las Otras Historias de Amor en el Cine (5)

OTRAS HISTORIAS DE AMOR EN EL CINE (5)

AMORES HOMOSEXUALES

 

Es un tema tradicionalmente no tratado en el cine. Es más, la industria de Holywood se ha encargado hasta de ocultar al gran público la realidad homosexual de muchas de sus estrellas. Directores, actores y actrices han reivindicado recientemente la libertad de expresar sus propios sentimientos tanto dentro como fuera de la pantalla, dándose la paradoja actualmente de que algunos piden expresamente interpretar un papel homosexual. Mucho se ha adelantado desde los tiempos en los que personajes como Rod Hudson o Marlene Dietrich tuvieron que ocultarse a los ojos de todos. Sin embargo hoy, figuras como Rupert Everet o Jodie Foster, siguen reivindicando un trato digno en igualdad de condiciones.

Por eso es muy difícil encontrar en la historia del cine películas que traten el tema. Alguna hay. Katherine Herpburn, fue una pionera. En “Hacia las alturas” (1.933) interpretó a una mujer lo suficientemente decidida como para asumir el papel tradicionalmente masculino de aviador, sacrificando su vida al final por no abandonarlo. En “La gran aventura de Silvia” (1.936) apareció disfrazada de hombre y recibió muchas críticas por tener que besar a una mujer. Esto contribuyó a aumentar los rumores sobre su ambigüedad sexual, aunque al final, en el filme, abandona su disfraz para seducir al hombre que ama. En “Una mujer Rebelde” (1.936) interpretó a una sufragista que lucha por la emancipación femenina y tiene un hijo fuera del matrimonio, aunque también se la hace volver “al redil” al casarse con el padre de su hijo.

La Gata sobre el Tejado de Zinz” (1958) de Richard Brooks, deja entrever una tendencia homosexual de Paul Newmann, contra la que lucha sin cuartel su mujer, una impresionantemente bella Liz Taylor.

 De repente el ultimo verano”(1959), de Joseph L. Mankiewicz. Con Elizabeth Taylor, Montgomery Clif, Katharine Hepburn, Mercedes McCambrige. La muerte de Sebastián, un rico y sofisticado poeta americano sume en la locura a su prima Catherine. Su tía y madre de Sebastián, Violet, ingresa a la chica en una Institución Psiquiatrica, con la intención de que nadie escuche sus desvaríos, pero el doctor Cukrowicz intenta liberarla de su obsesión. Catherine, rememora la historia y revela que Sebastián era homosexual y utilizaba a su madre y luego a su prima como ganchos para conseguir hombres.

Echando mano de mi colección de cine he encontrado “Las Ciervas”, una película de Chabrol de 1.968, donde la rica Frédérique (Stéphane Audran) maltrata a su amante pobre (Jacqueline Sassard), quien termina por asesinarla. También se menciona “Bilitis”, una relación lesbiana idealizada creada por David Hamilton, para su máxima modelo fotográfica, Mona Kristensen, como Melissa, y acompañada de Patti d’Arbanville como Bilitis. Un filme australiano “Picnic en Hanging Rock” (1.975) de Peter Weir, cuenta como un grupo de jóvenes escolares y su profesora celebran el día de San Valentin de 1.900. Bella y emocionante insinuación de relaciones lésbicas. Por último he encontrado una película alemana, “Taxi zum Klo” de Frank Ripploh, de bajo presupuesto, trataba el tema de la homosexualidad masculina en clave de comedia, pero explícita y polémica, que obtuvo el premio Max Ophuls de 1.981.

Hay que acercarse al cine más reciente para poder encontrar películas con una temática más claramente homosexual. Pero antes de hablar de ellas quiero recordar una escena de la película “El Color Púrpura” de Steven Spielberg, en la que Celie (Woopy Goldberg), es una mujer (todavía una niña), asqueada de la experiencia sexual que ha padecido. Violada sistemáticamente por su padre, “se deja hacer” por el marido que éste le ha buscado (bastante mayor que ella, Danny Glover). Por eso se extraña enormemente de que la amante de su marido disfrute del sexo con él. Esta se asombra, por su parte, de que Celie no disfrute haciendo el amor con el que considera “su hombre” y un buen amante. Entonces, la amante, le enseña lo que es el amor. Ambas disfrutan de una experiencia sexual basada en el cariño, la comprensión, y el deseo de hacerse felices la una a la otra. Es una de las escenas de sexo (no demasiado explícito, no era el tema central de la película) más emotivas que yo recuerdo.

El Ansia” (1983) con Catherine Deneuve y Susan Sarandon, es una atípica película de vampiros que cuenta con la curiosidad de contar entre sus protagonistas a David Bowie. Miriam (Deneuve) es una vampira que mantiene una relación lésbica con Sarah (Sarandon), en un conjunto de escenas muy bien rodadas, aunque el filme le valió a su director, Tony Scott (hermano de Ridley), un vacío en Hollywood.

Una película emblemática del amor homosexual entre dos hombre es “Maurice” (1987) de James Ivory, con James Wilby (Maurice) y Hugh Grant (Clive). Un amor homosexual, exquisita y delicadamente mostrado en pantalla, dentro del ambiente opresivo de la moral puritana de la sociedad inglesa eduardiana, representado por el encorsetado ambiente universitario de un Colegio Mayor. No fue muy bien recibida, y hubo actores que rechazaron el papel protagonista por miedo a verse encasillados. Tampoco fue todo lo lejos que la novela homónima muestra. No había suficiente atrevimiento aún para mostrarlo en pantalla.

La enigmática, extraña y extremadamente cruda “Querelle” (1.982) cuenta la historia de Querelle (Brad Davis) que “llega al puerto de Brest y se encuentra con su hermano Robert, amante de Lysianne, la mujer de Nono quien regenta el lupanar “La Feria”. La belleza de Querelle y sus relaciones con los hombres trastocaran la vida de los habitantes del puerto”. Esta es la sinopsis de una onírica película que mostró las relaciones más violentamente homosexuales que yo recuerdo.

Coronel Redl”, del húngaro Istvan Szabo, película de 1.984, cuenta la Historia del coronel Alfred Redl (Klaus María Brandauer, la primera vez que vi una actuación de este actor), quien procedente de una familia humilde, llegó a alcanzar tan alto puesto en el ejercito imperial austro-húngaro y trabó una estrecha y apasionada amistad con el Barón Kubinyi, y de paso con su familia, incluida su hermana Katalin. Inmediatamente antes de la primera guerra mundial, cuando ya es un afianzado y considerado soldado imperial, su condición de homosexual le conducirá a un trágico final.

“¿De qué Sexo Soy?”, una película de corte documental, de la estadounidense Lee Grant, presentada en la 30 seminci de Valladolid (1.985). En ella aborda el tema de los transexuales y travestidos desde la propia perspectiva de sus protagonistas, gentes atrapadas en una crisis de género.

Fresa y chocolate” (1993) de Tomás Gutierrez Alea es una cruda cinta en la que además de mostrar la amistad que se fragua entre un homosexual (Jorge Perrugorría) y un activista cubano (Vladimir Cruz) se hace una crítica al sistema penitenciario cubano y al régimen de la isla de paso (o mejor dicho, como tema central). Tuvo la osadía de triunfar entre el público y la crítica.

Más recientemente “Philadelphia” (1.993) de Jonathan Demme retrata otro de los problemas a los que un homosexual debe enfrentarse, la enfermedad de sida. Cuando tal, un abogado de prestigio (Tom Hanks) se sabe enfermo, oculta esta circunstancia a su importante empresa, pero ésta ya lo ha “sospechado” y pone al abogado en un brete del que solo cabe la solución del despido. Es una excusa para librarse del homosexual que además está enfermo. Se llega a juicio y el abogado encargado de defenderle, Denzel Washington, en una de sus mejores actuaciones, se encuentra con que algunas personas le identifican a él mismo como homosexual por defender a uno. Es el mismo prejuicio. Los homosexuales se juntan solo con homosexuales. Brillante película, brillantes actuaciones, brillante banda sonora.

Y la más reciente de todas, “Brokeback Mountain” (2005) de Ang Lee. Cuenta la historia de Ennis del Mar (Heath Ledger) y Jack Twist (Jake Gyllenhaal), dos jóvenes que se conocen y se enamoran durante el verano de 1963, mientras trabajan en el pastoreo de ovejas en Brokeback Mountain (un lugar ficticio) de Wyoming. Y no necesita más comentarios.

El cine español también tiene algunas películas con temática homosexual, y muy buenas además. “Mi querida señorita” (con José López Vazquez), “Un hombre llamado Flor de Otoño” (con José Sacritán), son algunas de las más emblemáticas, aunque su temática no sea esencialmente, “una historia de amor”. Recientemente han sido muchas más.

Antonio Banderas trabajó con Pedro Almodóvar en “La ley del Deseo”, una película sobre los más alejados extremos de las pasiones sexuales, en la que interpretaba al amante obsesivo de un Eusebio Poncela extraordinario. En esta película Almodóvar ofrece todo un “guiño” al escoger los personajes y las personas que los interpretarían. Para empezar, la protagonista, Carmen Maura, interpreta el papel de un hombre que, tras casarse y tener una hija, se ha cambiado de sexo porque se sentía mujer. El papel de la esposa abandonada lo interpreta Bibiana Fernández, una mujer que en la realidad había sido un hombre y se cambió de sexo. Los filmes de Almodóvar siempre incorporan personajes ambiguos, de sexualidad confundida, o explícitamente homosexuales. Otro de los mejores papeles lo interpretó Miguel Bosé (a la sazón confeso ambivalente en cuestiones de sexo), en “Tacones Lejanos”, donde se transforma en un travesti que actúa en los cafés de la movida madrileña.

El cine americano si que ha retratado hasta la saciedad este tipo de “disfraces”. Películas en las que un actor o actriz se “trasforma” en mujer u hombre, por uno u otro motivo, sin que en él se encuentre nada de atracción homosexual, muy al contrario, la idea suele ser “enamorar” a alguien del sexo contrario. Las más recordadas sonCon faldas y a lo loco”,La novia era él”, Tootsie”, “Gentl”,  Señora Doubtfire”, etc. Si hasta Woopy Goldberg se disfrazó de hombre para interpretar a Mister Cutty (no recuerdo el título de la película). También Eddie Murphy se visitó de mujer para interpretar, él mismo, todos los papeles de los miembros de su estrambótica familia en “Doctor Doolittle”. Y que decir de Paco Martínez Soria en “La Tía de Carlos”.

Víctor o Victoria”, de Blake Edwards, 1.982, con Julie Andrews y Robert Preston, un remake de una película alemana de 1.933. Victoria, actúa como Víctor en los clubes de la ciudad, ayudada por un actor en paro. Un espectador se enamora de el/ella, pero le cree hombre y se plantea dudas respecto a su propia homosexualidad. Mientras Victoria se enamora de él. El final se desarrolla de una forma casi tragicómica, muy de acuerdo con el estilo de Edwards.

En “Tango y Cash”, Kurt Russell tal se disfraza de mujer par huir de sus perseguidores. En “Willow” lo hace Val Kilmer. Hasta Mister Bean, se disfraza de mujer en una de sus películas “Las Vacaciones de Mr. Bean”. En otras películas no se disfrazan, pero se hacen pasar por homosexuales. En “Gigoló”, Richar Gere se hace pasar por gay en un determinado momento de peligro, Y en “Dos Pájaros a Tiro, Mel Gibson hace lo propio, porque fue el papel que tuvo que asumir en un montaje de protección de testigos.

El mundo de las “Drag-Quinn” ha sido retratado en magníficas películas. Una es “Polyester” (1.981) de Jonhn Waters, donde un ama de casa insatisfecha, Divine (un travesti en la vida real), encuentra consuelo en brazos del “Príncipe del Poliéster”, Tab Hunter, estrella de la Warner en su juventud, que no vaciló en reconocer y asumir su homosexualidad, lo que le valió verse postergado por Holywood. Otra película que a mi me encanta, es “Priscilla, reina del desierto” (1993). En esta película, Terence Stamp, Hugo Weaving, Guy Pearce (Felicia, Mitzi y Bernadette), interpretan el papel de unas drag australianas que son contratadas para actuar en medio del desierto rojo de Australia. Otra película de temática parecida es “A Wong Foo, gracias por todo Julie Newmar” (1995) en la que las drag están interpretadas por  Patrick Swayze, Wesley Snipes y John Leguizamo. En este caso la causa de la road-movie, es el traslado de Nueva York a Hollywood para participar en un concurso.

Pero lo más corriente es que el tratamiento de la homosexualidad haya sido en tono gracioso, en clave de humor, en películas de comedia: “Un jaula de grillos”, “French-Kiss” (aunque esta me parece una fantástica película). Muchas películas han incorporado a un homosexual un tanto desvaído y amanerado en el desarrollo de su historia, pero siempre han sido personajes “arquetípicos”, incluidos en el guión, como un “adorno” simpático en la trama.

 

 

Y hasta aquí la serie de aportaciones a “las otras historias de amor en el cine”.... seguiré buscando formulas para enlazar películas ¿alguna sugerencia?

 

almaLeonor

 

 

 

 

5月3日

Las Otras Historias de Amor en el Cine (4)

LAS OTRAS HISTORIAS DE AMOR EN EL CINE (4)

AMOR INTERRACIAL

Hay veces que el cine ha dramatizado la historia de amor entre dos personas de grupos etnicos, razas, o religiones diferentes. Casi siempre han sido retratados como amores con muchas dificultades a superar y con demasiada frecuencia, con un final trágico.

Hay veces en que esos amores no han sido los protagonistas de la película, pero sí aparecen tangencialmente, como en “Memorias de Africa”, donde el amigo de la pareja protagonista, Michael Kitchen (Berkeley Cole) tiene una relación con una Mujer Masai, relación que oculta a todo el mundo y que solo revela cuando su vida se acaba. La imagen de la mujer masai, enlutada, asistiendo a su entierro alejada de todos los demás presentes, es suficientemente elocuente del rechazo que la sociedad del momento sentía hacia este tipo de relaciones.

 Todos nos llamamos Ali”, de Rainer Werner Fassbinder, una película de 1.974 nos muestra una relación entre un marroquí y una alemana. Esta historia de amor sirve al director para abordar el tema de la frialdad y la hipocresía de la sociedad alemana urbana de posguerra. Emmi (Brigitte Mira) se enamora del marroquí Ali (El Hedi Ben Salem) encontrándose con el rechazo de sus hijos, su familia, sus amigas, sus vecinos (el tendero no la quiere atender), la sociedad entera (van a un restaurante y se encuentran sentado en medio de un círculo de mesas vacías, con el camarero mirándoles de lejos). Lo paradójico de esta película es que la relación se rompe por un motivo distinto al que podríamos pensar. Emmi empieza a exhibir al que ya es su mrido como si fuese una “curiosa mascota”, sin darse cuenta de que con esta actitud está hiriendo profundamente a Alí, quien se encuentra bastante perdido cuando se acerca a la sociedad medio-burguesa del entorno de Emmi. La película retrata a una pareja de solitarios que pueden proporcionarse el uno al otro todo lo que necesitan, siempre que no se expongan a la corrosión de la sociedad que los rodea. El final no es feliz, pues Emmi se reencuentra con Alí solo cuando éste ha enfermado de muerte y va a verle al hospital.

Pero también en ocasiones se han retratado finales felices, como en la magnífica “Adivina quien viene a cenar esta noche”, donde una joven, Katharine Houghton (Johanna Drayton), se enamora de un apuesto Sidney Poitier (John Prentice) y quiere presentarselo a sus padres antes de formalizar el compromiso. En “Mi Gran Boda Griega”, tanbién asistimos a un final felíz: Una mujer de origen griego Nia Vardalos (Fotoula “Toula” Portokalos),  se enamora de un americano, John Corbett (Ian Miller), y los problemas surgen cuando organizan la boda. El choque entre dos formas distintas de ver la vida es tomado por sus protagonistas como una superación de obstáculos que a la postre contribuirá a fortalecer su unión, como así sucede al final, cuando por fin, se celebra la boda. Una muy buena película que sin embargo no tuvo buenas críticas.

En “La Pasión Turca”, Vicente Aranda adapta la novela homónima de Antonio Gala. En ella Ana Belén (Desi) descubre en Turkia lo que es el amor absolutamente apasionado en brazos de Georges Corraface (Yamam), hasta el punto de abandonar todo su mundo en España para vivir con él. La relación se convierte en tortuosa para ambos.

No es exactamente una Historia de Amor, pero sí que se le parece mucho la mantenida ente Kevin Costner y Whitney Houston en “El Guardaespaldas”. Al menos es una de las películas que más sentimentalismo transmite, aunque en realidad se deba más a la exitosa canción "I will always love you...." que a la química (absolutamente carente) de ambos protagonistas.

En general los Amores Interraciales no han tenido finales felices en Holywood. Hay dos películas protagonizadas por Marlon Brando en las que se plantean los amores entre un occidental y una mujer asiática. En la primera, “La Casa del Te de la Luna de Agosto”, es Glenn Ford, un soldado americano, quien se enamora de una Geisha, Machico Kyo (Flor de Loto), después de recibir toda clase de atenciones por su parte. Es una graciosísima película que cuenta con la curiosidad de ver a un Marlon Brando haciendo el papel de un japones. Mas tarde protagonizó “Sayonara”, una melodramática historia de amor entre un oficial de las fuerzas aéreas americanas, Lloyd Gruver (Marlon Brando) y una actriz de teatro japones, Hana-Ogi (Miiko Taka) durante la Guerra de Corea. Si a la diferencia racial, se une la guerra entre los países de los amantes, las dificultades se multiplican, y esto es lo que les pasa no solo a los protagonistas, sino también a la magnífica pareja secundaria formada por Red Buttons (Joe Kelly) y una mujer japonesa Miyoshi Umeki (Katsumi Kelly), quienes contraen matrimonio, pero que ante la imposibilidad de continuar juntos, pues el ejercito no reconoce su relación, se sacrifican en un suicidio ritual.

En “Rebelion a Bordo” Marlon Brando mantiene en la ficción un amor con una nativa Tahitiana, que al final se consolidó en la realidad. Tarita y Marlon Brandon se casaron y tuvieron dos hijos.

Hay una película del magnífico Alan Parker, “Bienvenido al Paraiso” que narra la historia de amor entre Dennis Quaid y Tamlym Tomita, un americano y una japonesa, en los campos de concentración para japoneses residentes en EEUU que se crearon tras el ataque a Pearl Harbor. El drama aquí se ve acentuado por el hecho de que ambos están legalmente casados y tienen una hija en común, pero no les permiten convivir.

Recuerdo una película en la que la pareja que se enamora está formada por una occidental y un asiático. Se trata de “Dragon, la vida de Bruce-Lee”, que relata la vida del mítico maestro de Kung-Fu, incluida su relación con una muchacha americana, que también vive momentos tortuosos. Está protagonizada por su hijo, Jason Scott-Lee y Lauren Holly, como Linda Lee.

Una película más actual, del 2004, “Solo un Beso” de Ken Loach, presenta un  amor interracial entre un Pakistaní musulman, Atta Yakub (Casim Khan), y una irlandesa, Eva Birthistle (Roisin Hanlon), vecinos de Glasgow, quienes tienen que luchar contra la intolerancia de sus familias, amigos y entorno profesional para estar juntos.  Hay otra película con una temática parecida, que vi recientemente por televisión y que me encantó, se trata de “Oriente es Oriente”, dirigida por Damien O’Donnell y en la que Om Pury (George Khan) y Linda Basset (Ella), un matrimonio interracial que tienen varios hijos (seis chicos y una chica), conjugan la excesiva dependencia de la comunidad pakistaní del marido, con la visión más occidental tanto de la mujer como de los hijos, quienes por encima de todo se consideran ingleses. Las relaciones que se establecen entre la pareja protagonista reflejan toda esa dualidad. Amena, interesante, y con una acertada distribución de un ácido “tono de humor ingles”, consiguió en 1999 la Espiga de Oro y el Premio a la mejor actriz (Linda Basset) en el Festival de Cine de Valladolid.

De amores interraciales protagonizados por una india y un americano, recuerdo especialmente “Bailando con Lobos”, aunque la mujer no fuese exactamente una india, sino una occidental que había sido criada por los indios desde niña. No obstante la Historia de Amor que viven Kevin Costner y Mary McDonell en la película es preciosísima (recuerdo especialmente la descripción de su vestido de boda, una explendida declaración de amor). Normalmente el wester ha mostrado las relaciones entre indias o mexicanas con vaqueros americanos basadas en la sumisión o la fuerza. Pero hay una película que recuerdo “Duelo al Sol” en la que Gregory Peck y Jennifer Jones (como la mestiza Perla Chavez), mantienen una tórrida y tortuosa relación amorosa que acaba con la  muerte de ambos. Otra película con mestiza, esta vez negra, es “Magnolia”, protagonizada por Ava Garner y Howard Keel. En en ambas, aunque los amores son consentidos, siempre están mediatizados por su condición de mestizas.

Los amores con nativas americanas han representado uno de los filones del cine. El mito está representado por la historia de amor entre Pocahontas y el aventurero ingles John Smith que ha sido llevada al cine en varias ocasiones (a veces no literlamente), pero recuerdo “La Leyenda de Pocahontas” (juraría que no tenía este título en la traduccion española) protagonizada por Miles O’Keefe y Sandrine Hotl. Pero sin duda la mejor conocida es la versión animada, “Pocahontas”, aunque no refleje exactamente la realidad del encuentro entre ambos personajes.

El director español Carlos Saura mostró el amor entre Lope de Aguirre y una nativa americana, en su búsqueda del mítico “El Dorado”. Omero Antonutti y una debutante y jovencísima Ines Sastre protagonizan la historia.

Recuerdo otras dos películas españolas en las que los Amores Interraciales son los protagonistas. La primera es “Rio Abajo”, una estupenda película de Jose Luís Borau en la que Victoria Abril (una prostituta mexicana) y Scott Willson (un policia de frontera americano) viven una historia de amor en medio de la cruda realidad de los “espaldas mojadas” los emigrantes ilegales mexicanos que intentan pasar a EEUU. Una frase para el recuerdo cinematográfico: “En una orilla EEUU, en la otra Mexico. Lo que va Río Abajo no es de nadie”.

Continuará...

 

4月27日

Las Otras Historias de Amor en el Cine (3)

LAS OTRAS HISTORIAS DE AMOR EN EL CINE (3)

AMORES QUE MATAN

 

En  este apartado quiero incluir los amores basados en dos mitos universales: “Carmen” y “Drácula”. Además hay una serie de películas, que no tienen relación directa con estos mitos, pero en las que la violencia está presente antes, durante y/o después de la historia de amor; o la muerte es una constante que acompaña irremediablemente a los amantes.

-        Carmen”, es una obra del dramaturgo Prosper Mérimée que, según sus propias palabras “trata sobre aquel valentón de Málaga que había matado a su querida”. De esta obra Georges Bizet, elaboró un libreto de opera en el siglo XIX. En ella se narran los amores de una mujer andaluza (gitana) con un soldado del ejército de ocupación francés. El planteamiento ya anuncia un trágico desenlace, ya que el ambiente es de guerra y los personajes, ella de fuerte personalidad, mantienen un amplio antagonismo que solo parece tener solución con la muerte. Cansado de sus desdenes, el soldado acaba dando muerte a su amada y él se entrega a la justicia siendo condenado a muerte. Sería la representación del clásico adagio que dice “ni contigo ni sin ti”.

Del mito de Carmen se han realizado varios filmes, destacando “Carmen, la de Ronda”, film de 1.958 con Sara Montiel y Maurice Ronet, seguramente la mejor Carmen del cine, y “Los amores de Carmen” de 1.948 con Glen Ford y Rita Hayworth cuyo ascendente español le sirvió para interpretar su papel. Otras versiones más recientes nos muestran por un lado a un talludito Plácido Domingo y Julia Migenes Johnson, en una adaptación de la ópera para el cine, “Carmen, de Bizet”; y por otro a “Carmen” de Carlos Saura, con Antonio Gades y Laura del Sol. Recientemente Vicente Aranda ha recreado de nuevo el personaje de Carmen con Paz Vega como protagonista.

 

-        El mito de “Drácula” nace con la verdadera historia del conde Vlad Tepes de Rumanía, por lo visto un señor feudal demasiado acostumbrado a la violencia y la sangre que fue el responsable de varios empalamientos. Bram Stoker recreó la historia de este auténtico conde asociado al mito de los vampiros chupadores de sangre. El Conde Drácula, un vampiro, sale todas las noches en busca de víctimas, pero sus favoritas son mujeres de las que parece desprenderse un “amor” que acaba provocando la muerte de ella (como si fuese la culminación del éxtasis sexual), y que (en ocasiones) obtiene una transformación en vampiro, con lo que el “amor” se perpetúa hasta la eternidad. Una expresión de amor llevada al límite de la muerte… y más allá. De esta historia el cine se ha hecho eco ampliamente.

De las más antiguas se tiene que mencionar a “Nosferatu dirigida por F.W. Murnau en 1.922 y la versión de Werner Herzog de 1.979,  Nosferatu, fantasma de la noche”, con Klaus Kinski como protagonista, la que más me impresionó a mi. “Drácula” de 1.931 e interpretada por Bela Lugosi, quien llegó a obsesionarse con el papel hasta el punto de identificarse con el vampiro. “El Gran Amor del Conde Drácula”, una película española de los años 70 interpretada por uno de los especialistas españoles en cine de terror Paul Naschy. Drácula de Bram Stoker” de Coppola con Gary Oldman;  El Baile de los Vampiros” de Polanski, aunque aquí el protagonista no es el vampiro, sino quien intenta acabar con ellos, y tampo es una adaptación de la novela de Stoker; y  la más reciente y basada en otra novela distinta, “Entrevista con el Vampiro” con Tom Cruise, Brad Pitt y Antonio Banderas. En esta última encuentro muy interesante el papel de Kirsten Dunst, una niña-vampiro, que anhela el cuerpo de una mujer porque no lo llegará a desarrollar nunca, y que provoca muertes por el puro placer de matar. Como si fuese una venganza por sus propias frustraciones amorosas.

Dentro de estos dos tipos de Amores que Matan, podríamos encuadrar todas esas películas en las que se muestra unas relaciones tempestuosas, violentas, tortuosas, en ocasiones complicadas por situaciones externas, pero otras veces por la propia naturaleza de los protagonistas.

 Gilda” una de las más maravillosas películas del cine, esconde una relación amorosa del tipo “ni contigo ni sin ti”, del tipo “Carmen”. En ella Glen Ford quiere olvidar a una amante, Rita Haywort, que parece ser, ha destrozado su vida. Pero el destino es tan caprichoso que acaba convertido en su guardaespaldas, ya que ella se ha casado con el gangster que le contrata. Mientras Gilda intenta recuperarlo (o terminar odiándolo del todo), él intenta olvidarla (o entregarse a ella completamente) y la desprecia continuamente. Ha quedado ya para la historia del cine, la sonora bofetada que recibe Gilda de manos de su amor despechado. En esta película también la muerte ronda alrededor. Cuando los amantes creen muerto al marido de ella, y piensan que podrán vivir felices, aparece ante ellos dispuesto a acabar con sus vidas. Es una película en la que finalmente triunfa el amor, pero en la que no dudamos ni por un momento en que se volverán a enfrentar (¿Cómo hubiese sido una “Gilda, segunda parte”?), por las personalidades inseguras de ambos. En contra de lo que pudiera parecer no se trata de dos personas de fuertes convicciones, sino débiles. Dos personas que son capaces de dudar la una de la otra, de no sincerarse en sus sentimientos y que sentirán, inevitablemente el acoso de los celos tarde o temprano. Se avecinaba otra sonora bofetada, pero ¿Quién a quien?

La película fue un escándalo, y en países como España fue considerada como "gravemente peligrosa" por la Iglesia Católica debido a su strip-tease insinuante, en la famosa escena donde se quita un guante. También ocasionó una histérica expedición a los Andes para enterrar una copia de la película, para que se conservase en caso de un desastre nuclear.

Rita Hayword volvió a interpretar otro papel de amor tortuoso en “La Dama de Sanghai”, junto al que era su marido (¡¡vaya!!, otra pareja que no incluí en el anterior artículo) Orson Welles. En este filme, que no tuvo mucho éxito, Rita hace el papel de una mala mujer, una arpía, a la que su marido acaba matando, cosa que no gustó mucho al público.

Otra película que ahonda profundamente en las relaciones de pareja es “Un tranvía llamado Deseo”, obra maestra de Elia Kazan, basada en la novela de Tenessi Williams, y que alcalzó cotas inigualables de interpretación por parte de sus protagonistas: Marlon Brando, Vivien Leigh y Kim Hunter. En la película Brando interpreta a un marido obsesionado con su mujer, a la que domina. Ella se deja manejar por su marido debido a la atracción sexual, casi enfermiza que siente por él. No llegan a morir, pero su relación (incluida la mantenida con la hermana de ella), acaba por desequilibrar a todos.

 

Podría calificarse “Instinto Básico” de película tipo “Drácula”, un amor que en última instancia acaba con la muerte (en este caso un asesinato con un picador de hielo) del amante. La relación que se establece entre Sharon Stone y Michael Douglas durante la investigación de ese asesinato está siempre mediatizada por la duda de si ella es o no la asesina, la duda de si ella es capaz de amar hasta provocar la muerte y la atracción que esta posibilidad ejerce en el investigador. Pedro Almodóvar realizó otra versión del mismo tema en “Matador”, relacionando el amor y la muerte, con la plástica de las corridas de toros. El torero Nacho Martínez, ama y respeta el mundo del toro cuya máxima expresión es la muerte del animal, representa esa visión matando a las mujeres con las que hace el amor. Almodóvar siempre se ha caracterizado por mostrar el lado más tangencial y extremo de las relaciones humanas. En “Atame” retrata el amor obsesivo de un hombre (Antonio Banderas), huido de un psiquiátrico, por una actriz porno (Victoria Abril): “Tengo treinta y tres años, tengo cincuenta mil pesetas y estoy solo en el mundo, y espero ser un buen marido y un buen padre para tus hijos”. Esa es la contundente declaración de amor de Ricky a Marina, aunque las cosas no saldrán así, desde luego, sino que envolverán en una espiral de amor-violencia del que les resultará imposible salir.

 

Como Amores que Matan me refiero también a películas que recrean un amor llevado a las últimas consecuencias, la muerte; o aquellos amores que mantienen una relación apasionada, tormentosa, cruel hasta la violencia, o en los que la muerte ronda siempre la relación de la pareja.

Atracción Fatal” con Michael Douglas y Glen Close, nos cuenta la historia de un adulterio que se complica enormemente por el inestable estado mental de ella, que empieza a acosar a su amante, hasta provocar un feroz enfrentamiento que no tiene más solución que la muerte.  Glen Close se hizo con este papel por decisión propia (declaró que: “quiero romper con el tipo de papeles que hago habitualmente porque me aburren”) y tras haberlo rechazado importantes actrices: Jacqueline Bisset, Mimi Rogers, Cheryl Ladd, Melanie Griffith… Fue todo un acierto elegir a la Close, porque aportó mucho de su propia factura en la película: desde el vestuario (puso de moda el blanco como color fetiche de una asesina) hasta muchos de los gestos y actitudes de la protagonista. En la versión original, la amante despechada se suicida con la música de “Madame Buterfly” de fondo, pero el rechazo de los primeros espectadores hizo que se rodara un nuevo final, más violento, que fue el que finalmente se distribuyó (el original se mantuvo solo para el publico japonés). Glen Close intervino en otra película de amor y muerte “Al filo de la sospecha”, como abogada de una casi convincente Jeff Briges (acusado de asesinar a su esposa a sangre fría y de un modo muy cruel) del que se enamora. Al final descubre que realmente es un asesino y escapa, por los pelos, de sufrir la misma suerte. Una curiosa película en la que el título lo dice todo, un amor en el filo de la sospecha (¿será él un asesino?), una apuesta por la confianza frente a la duda, una relación que siempre bordea el filo de una muerte inminente.

En “Acosado” también Michael Douglas es el protagonista de un “amor tortuoso” con la explosiva Demi Moore, que comienza con un adulterio anunciado y termina con el consecuente juicio. Esta película plantea un problema muy serio, el del mobbing o el acoso sexual en el trabajo. Pero al final su compromiso con el problema no es tal, sino que acaba reduciendo el asunto a un espionaje industrial. El filme no se comprometió en absoluto con el tema y, para mi, es una burla hacia todas aquellas mujeres que sí tienen que soportar presiones sexuales serias. Podrían haberlo hecho mejor, pero se quedó en nada.

 

Una película con muerte anunciada es “Revenge”. En este caso Kevin Costner se enamora de una bellísima Madeleine Stowe, a la sazón, la amante oficial de un mafioso mexicano (Anthony Quinn) con mucho poder. Solo con este principio ya se adivina que el final no puede ser feliz. En este caso es el mafioso quien toma venganza propinando una soberana paliza al protagonista que le deja casi muerto y enviando a la chica a un lugar perdido donde la dedica a la prostitución. El título hace referencia a la “venganza” que Costner emprende en cuanto se recupera. Es una película tal vez menor, pero que a mi me gusta mucho. La presencia siempre bella y elegante de  Stowe y la fuerza interpretativa de Quinn, unidas a unos paisajes maravillosos, hacen de este filme uno de mis favoritos.

Diabolicas”, es una curiosa película en la que se plantea también un trío de amores tortuosos: Un hombre dominante y peligroso (Chazz Palminteri), su esposa tímida y reservada, pero que es capaz de poner una gran pasión en todos sus actos (Isabelle Adjani), y su amante, bella, sensual y segura de sí misma (Sharon Stone). Las dos mujeres, deciden unirse y vengarse de las humillación, la frustración y las ilusiones perdidas que les ha arrebatado el hombre que destrozó sus vidas (claro que también hay dinero de por medio) acabando con él. Una versión de esta idea es la planteada en la película “Mujer Blanca soltera busca”. En ella Bridgett Fonda acoge en su casa a una amiga de la infancia, Jennifer Jason Leigh. Al principio todo va bien y las atenciones de la amiga compensan el gesto desinteresado de la protagonista, pero cuando el novio de ésta entra en escena (Steven Weber), la amiga desencadena toda una espiral de violencia a sentirse desplazada del centro de atención de la prota.

En algunos filmes se adivina desde el principio, aunque de modo no escabroso, un amor complicado con la presencia de la muerte alrededor. Por ejemplo en “Vertigo” de Hitchoch donde un detective (James Steward) encargado de seguir a la esposa de un amigo, Madeleine (Kim Novak), se acaba enamorando de ella hasta el punto de que llega a vencer el temor a las alturas que padece al intentar salvarla cuando la ve arrojarse al vacío en un acto de suicidio. El haber presenciado su muerte llega a obsesionarle enormemente hasta que la descubre viva por la calle. Al final todo había sido un montaje preparado por  su amigo (Henry Jones) para matar a la verdadera esposa, mientras que la mujer de quien el detective se ha enamorado es una doble contratada por el asesino. En otra película de Hichcoch, “Crimen Perfecto” se plantea el asesinato de una mujer (Grace Kelly) por parte de su marido (Ray Milland), estudiado hasta en sus más pequeños detalles para parecer inocente. La presencia de un amigo de la mujer (Robert Cummings que el marido intuye es su amante) desbaratará sus planes, pero la fragilidad de la esposa, el peligro de su muerte, está manifiestamente presente durante toda la película. Juegos perfectos de amor y muerte de la mano del más genial de los directores del suspense. Hay una nueva versión de esta última película protagonizada por Michael Douglas (¿no le gustan mucho las complicaciones a este chico?), Gwyneth Paltrow y un exultantemente atractivo Vigo Mortensen. Pero no alcanza ni de lejos, ni el clima de suspense, ni el juego entre el amor y la muerte que se puede respirar en la primera versión.

Las historias de amor en las que los protagonistas forman un trío, suelen ser las más recurridas para introducir una muerte, ya sea en sentido sacrificial (de uno de ellos) o con violencia manifiesta (de dos contra el tercero). Este último caso es el que se pone de manifiesto también en otra de las más grandes películas del cine: “El Cartero siempre llama dos veces”. En la versión del año 1.946, una exultante Lana Turner es capaz de convencer a un enamoradizo, John Garfield, para que acabe con la vida de su marido, Cecil Kellaway, y así poder huir juntos. La realidad es que ese amor es un montaje falso de la mujer que lo único que pretende es librarse del marido. Los diálogos y escenas de esta versión (no del remake que se hizo en año tal, con Jack Nicholson y Jessica Lange), así como las tomas de la escultural figura de Lana Turner, son de lo mejorcito del cine de todos los tiempos.

 

Hay unas películas en las que literalmente dos personas que en principio se aman, acaban matándose. Una de ellas es “La Guerra de los Rose”, donde Michael Douglas (¡¡de nuevo!!) interpretando a Oliver Rose, y Kathleen Turner (Bárbara Rose) se enfrentan a muerte tras haber solicitado ella el divorcio. Del amor al odio, solo hay un paso, y si no que se lo pregunten también a Brad Pitt y Angelina Jolie, que igualmente se enfrentan entre sí, esta vez porque pertenecen a asociaciones mafiosas diferentes, hasta que deciden dar el paso contrario, es decir, unirse para enfrentarse ambos a las organizaciones que desean acabar con sus vidas. No está a la altura de la primera ni de lejos.

 

Otra serie de películas retratan amores totalmente explosivos (incluso en el sentido sexual del término), en los que la tragedia o la muerte, están demasiado presentes. Algunas de las más emblemáticas son: “El Amante”, “El último tango en París”, “Enmanuel” y también la española “Jamon Jamon”. Representan personajes que obtienen una muerte real o una “muerte en vida”, un estado de apatía, desconcierto y quizá paranoia, que les lleva a experimentar relaciones amorosas (en las que el sexo juega un papel importantísimo) llevadas al extremo. Una película que encuadrada en este tipo, y muy extraña es “Herida” de Louis Malle, cuyos protagonistas, Jeremy Irons y Juliette Binoche, viven una historia de amor y muerte basada en un escándalo, ya que él es un reputado político, con una familia estable y una prometedora carrera. La pasión desenfrenada de ambos amantes acaba en una brutal tragedia. Este tipo de películas pueden despertar entre el público el morbo más exarcebado porque suelen incluir escenas eróticas de dramático realismo. En EEUU algunas se eliminan, o se distribuye la película con la clasificación de “X” (como fue el caso de “Herida”). Louis Malle ya estaba acostumbrado a que sus películas causasen este efecto, pues había sido ampliamente criticado al abordar en otros filmes temas tabú como el incesto en “Un soplo al corazón”, o el de la prostitución infantil en  La Pequeña”.

 

Quiero acabar esta relación de Amores que Matan, con un tipo de amor en el que la muerte resulta implacable incluso en la infinitud de una vida inmortal, como mostrando la enseñanza de que el amor no puede ser “infinito” sino que solo existe durante una “corta vida”.  En la película “Horizontes Perdidos” de Frank Capra,  se cuenta la historia de un lugar extraordinario en el que sus habitantes viven casi eternamente,“Shangri-la”. Unos viajeros llegan allí (Ronald Corman y Thomas Michell entre ellos), pero se muestran un tanto escépticos con esta afirmación. Uno de ellos (Michell) se enamora de una mujer del lugar, y aunque tienen prohibido abandonar el valle, quiere huir de allí con su amado. La tragedia sobreviene justo al abandonar Shangri-la, ya que ella, que efectivamente ha vivido durante centenares de años, envejece rápidamente ante la atónita mirada de su amante. Cuando vi esta película, Shangri-la se convirtió en uno de mis lugares favoritos, como le sucedió a casi todo el mundo. Pero siempre me quedó la duda de si realmente ella sabía o no lo que le ocurriría si salía del valle. Siempre quise saber que fue lo que le impulsó a seguir a su amante. Si sabía que con ello moría, tal vez estaba llevando a cabo un amor sacrificial, una prueba suprema de amor, ya que el hombre se marchaba de todas formas; pero si simplemente se trataba de un acto de rebeldía ante la prohibición de abandonar el valle, ignorando las consecuencias, el amor no sería tal, sino una excusa para marcharse. Me seguiré quedando con la duda.

La película de “Los Inmortales” plantea algo parecido. El inmortal (Christopher Lambert) es informado por su mentor (Sean Connery) de que por su condición, las relaciones amorosas no pueden ser posibles. Sean Connery le advierte que llegará a ver envejecer y morir a la mujer que ama sin poder impedir su propia juventud. Sin embargo Lambert no le hace caso y convive con Heder, que ya era su mujer cuando descubre su naturaleza inmortal, y tiene que sufrir durante toda su larguísima vida la pena de no haber compartido con ella la vejez y la muerte. Es una expresión tristísima del amor, una lección que enseña que la muerte y la vida están tan íntimamente relacionadas que una no puede entenderse sin la otra.

 

Continuará...

4月25日

Las Otras Historias de Amor en el Cine (2)

LAS OTRAS HISTORIAS DE AMOR EN EL CINE (2)

AMORES IMPOSIBLES

No me quiero referir en este apartado a esos amores míticos tipo “Romeo y Julieta” (amor entre familias enfrentadas con muerte de ambos) o “La Dama de las Camelias” (amor entre diferentes clases sociales con muerte o renuncia de ella), amores imposibles que el cine ha retratado infinidad de veces. Aunque bien mirado podría hacer mención de una película de cada tipo antes de entrar en materia.

Del tipo “Romeo y Julieta” quiero recordar una película española llamada “Los Tarantos”, una magnífica película de Francisco Rovira Beleta, con un impresionante Antonio Gades y las gitanazas de tronío Carmen Amaya y Sara Lezana. Una película en blanco y negro que ví hace muchísimo tiempo y de la que aún recuerdo lo desgarrado de sus amores. Hay otras dos versiones de la misma película “Montoyas y Tarantos” de Vicente Escriva, y “Bodas de Sangre” de Carlos Saura.

Del tipo “La Dama de las Camelias” tengo que recordar a la sin par Sara Montiel en “La Violetera”, de Luis Cesar Amadori, en la que tenía como oponente masculino a Raf Vallone. Dos personas de distinta condición social, una traición, un sacrificio, un reencuentro... una maravillosa película de amores imposibles y canciones inolvidables.

Pero, como dije, no son estas las Historias de Amor de las que yo quería hablar aquí. No. Cuando hablo de “Amores Imposibles”, me refiero a imposibles de verdad. Imposibles… o casi.

Y la primera película que hay que mencionar es “Superman”, con Christopher Reeve y Margot Kidder protagonizando el amor imposible del Superhéroe y una mujer normal. La película de Richard Donner, del año 1.978, tuvo un gran éxito y alzó a su protagonista, un desconocido hasta entonces, al estrellato. Pocos se pudieron imaginar que un desgraciado accidente ataría al inigualable superhéroe a una silla de ruedas. Su historia real de lucha y desesperación tuvo mucho más valor que la del papel que interpretaba en la pantalla, pero en nuestro recuerdo, Reeve siempre será el forzudo de la capa roja y mallas azules de “Superman”.

En la película, el apocado Clark Ken está enamorado de la bella Louis Lane (Margot Kidder, otra actriz que sufrió incontables desgracias posteriormente a la película), mientras que ésta se ha enamorado del superhéroe sin saber que son la misma persona. Ya se empieza por plantear un amor imposible en forma de “falso trio”, y con unas connotaciones muy determinadas: El superhéroe que oculta su identidad y la periodista que quiere ser famosa y conocida. Un antagonismo magnífico. Louis llega a conocer la identidad de Superman y ambos se rinden al amor, pero saben que mientras él siga siendo un superhéroe no podrán ser felices y Superman renuncia a sus poderes para poder ser “un hombre normal”. Una renuncia importante para lograr el amor deseado, pero no puede hacerlo. Tiene que volver a recuperar sus poderes y con ello perder su amor, una Louis Lane a quien hace olvidar todos los momentos pasados juntos. Preciosa renuncia, un amor imposible.

 

Otras películas se han planteado una Historia de Amor Imposible entre un extraterrestre y una humana. Recuerdo “Starman”, dirigida por John Carpenter e interpretada por Jeff Bridges y Karen Allen. En esta película, un “ente” extraterrestre llega a la tierra y se introduce en la casa de nuestra protagonista, Jenny, quien acaba de perder a su marido. Un albun de fotografías y un mechon del cabello del marido difunto llaman la atención del “ente”. Utilizará el ADN del cabello, para tomar su forma, y cuando la mujer ve a su marido de nuevo frente a ella, casi se muere del susto. Pero la historia que plantea es muy original y de nuevo un “falso trio”: Una mujer, su marido muerto y un extraterrestre con la imagen del marido. Jenny se va enamorando del extraterrestre, al principio porque era su marido, pero más tarde por él mismo. Pero es un amor imposible, claro. Es un extraterrestre que tiene que volver a su lugar de origen. En este caso es la mujer quien renuncia al amor, ayudando a Starman a llegar al punto en el que será “rescatado” por sus congéneres, lo que para Jenny supone una segunda renuncia: Primero tuvo que renunciar a su marido muerto, ahora a su doble, porque si se queda muere, y la unica forma de que viva es marcharse. Me gustó mucho esta película en su momento, pero la he vuelto a ver hace un año, más o menos, y no me ha producido la misma sensación. Hay veces que es mejor no volver a visionar ciertos filmes.

De Jonh Carpenter se puede mencionar otra película de Amor Imposible y muy “extraño” que es “Christine”. En ella un vehículo, un coche antiguo (un Plymouth Fury rojo y blanco de 1958, llamado Christine) se “enamora” de su dueño, Keith Gordon, un muchacho apocado que ve como desde que tiene su magnifico coche, las chicas le hacen caso. Entonces Christine, cuyo equipamiento de serie incluye al diablo, se enfurece y se dedica a matar a todas las chicas quieren ligar con su dueño. Al final el amor entre ambos es imposible, por supuesto, y el chico acaba destrozando el coche. El cine no conoce límites a la hora de contar historias de amor.

Y si no que se lo digan a Bob Hoskins, cuando le hicieron interpretar al detective Eddie Valiant en el filme “¿Quién engañó a Roger Rabbit?”, e investigar a la mujer fatal Jessica Rabbit (un “dibu”, osea un dibujo animado), una mujer por la que se siente vivamente atraído, aunque en el guion de la película no le hiciesen caer en sus redes.

 

Otro tipo de Amores Imposibles tienen como protagonistas a Brujas, Muñecos o Seres Extraños y Fantasmas.

De las primeras recuerdo dos “Me casé con una Bruja”, de 1.942, con Frederic March y una exhultante Verónica Lake exhibiendo su ya afamada cabellera rubia (desgraciadamente murió alcoholizada, sola y practicamente en la indigencia); y “Me enamoré de una Bruja”, de 1.958, con una no menos bellísima Kin Novak y un joven James Stewart.. En ellas la bruja y su amado comprenden que mientras siga ejerciendo sus poderes no podrán ser felices, así que al final deciden que renunciara a su calidad de bruja. Solo que... cuando lo prometen cruzan los dedos. Se trata de una historia de amor imposible, que al final si que lo es, pero con engaño.

De igual manera sucede en la película “El profesor chiflado”, la de 1.963, de Jerry Lewis y Stella Stevens, no la infumable de Eddie Murphy. En esta película, el profesor feo y apocado está enamorado de una mujer a la que no se decide a declararse. Inventa una loción que le convierte en Buddy Love, el más guapo y perfecto de los hombres, y con esta apariencia la conquista. Pero el elixir tiene un fallo, dura poco tiempo y tiene que hacer verdaderos malabarismos para que no se le descubra. Al final se da cuenta de que no puede seguir así, y que además, en realidad está engañando a su amada, por lo que decide ser sincero y renunciar al elixir. Su amada está de acuerdo ya que se ha enamorado del profesor, no del gigoló, y ambos se alejan felices. Solo que… cuando se la enfoca de espaldas se ve que lleva un frasco del elixir. Otra historia de Amor Imposible, que al final si que lo es, pero con engaño.

Pero sin duda, la mejor historia de amor teniendo como protagonista a un “hombre extraño” es “Eduardo Manostijeras”, del magnífico Tim Burton. Por cierto que Johnny Depp y Winona Ryder, sus protagonistas eran pareja en la realidad. Esta película es un bello cuento, una maravillosa fantasía, una preciosa Historia de Amor entre una chica un tanto rebelde y desencatada de su vida, y un muchacho que por distintos avatares, es una especie de híbrido humano con cuchillos y tijeras en lugar de manos. Su diferencia es abismal pero se enamoran, solo que el rechazo generalizado de la gente hace que Eduardo renuncie a su chica (y a su vida en sociedad de paso) y vuelva al lugar de donde procede, a vivir en soledad. La escena final cuando Eduardo desmenuza figuras de hielo hasta hacer que caigan sobre su amada en forma de lluvia de preciosísimas estrellas de nieve, como un sutil mensaje de amor, es una escena preciosa.

Hay una película española, “Tamaño Natural” (1.973), de Luís García Berlanga, en la que se plantea un amor imposible... con una muñeca. Michel Piccoli, interpreta a un dentista casado pero que no es feliz en su matrimonio. Para cumplir su idealizado sueño de ser feliz con su pareja, pide a una empresa japonesa una muñeca hinchable, a tamaño natural, con la que satisface todas sus fantasias eróticas. Claro que la felicidad que persigue no puede durar mucho, porque entran en escena los celos cuando otros hombres empiezan a interesarse por “su” muñeca.

Lars y una chica de verdad” es una película de Craig Gillespie que se estrena hoy, 25 de abril, en todo el mundo. En esta película, Lars (Ryan Gosling) es un chico tímido que no soporta el contacto físico con los demás. La vida de Lars cambia cuando conoce por internet a Bianca, una “real doll”, una muñeca de apariencia humana. Al contrario que la película de Berlanga, aquí Gillespie prefiere indagar más en el tema sentimental. Pronto Bianca se convierte en el alma de todas las fiestas de la pequeña localidad donde vive. ¿Es este un amor imposible?

De amores con Fantasmas hay alguna película interesante. Recuerdo “El Fantasma y la señora Muir” una delicia de Joseph L. Mankiewicz, interpretada por Gene Tierney y Rex Harrison, quienes realizan una brillantisima interpretación llena de romanticismo. Otras pelís de fantasmas son “El Cielo puede Esperar”, con Warren Beatty  y Julie Christie y “La muerte os sienta tan bien”, con Meryl Streep y Bruce Willis, pero aunque en ambas hay historias de amor, no mantienen ni un ápice de sentimentalismo, ni de emoción. La primera resulta demasiado “melosa” (aunque fue nominada a varios Oscars) y la segunda totalmente disparatada. Y no quiero dejar de mencionar aquí una película española “El día de los Enamorados”, una preciosa (a mí me encanta) película de 1.959, donde el fantasma de San Valentín, baja a la tierra para poner “orden” en una serie de parejas que al final sucumben a los poderes de su flecha enamoradiza. Es preciosa.

Hay dos películas, que si bien no son exactamente una Historia de Amor entre una persona viva y un fantasma, si que son dos de las películas de amor más bellas que yo recuerdo: “Always”, con Richard Dreyfuss y Holly Hunter; y “Ghost” con Patrick Swayze y Demi Moore. En ambas, el amor entre el fantasma del hombre muerto y la mujer viva, no es ya posible. Pero el recuerdo del amor vivido hace que ambas películas recreen impresionantes e inolvidables escenas de amor.

 

También hay alguna película en la que los amores imposibles se plantean entre una persona y un… animal. En este apartado destaca, por supuesto, “Kin-Kong”, de 1.933, con Fay Wray y Robert Armstrong. Es la historia de amor de la Bella y la Bestia, el gigantesco gorila y la bella dama. Un amor imposible, claro, pero ¿Quién no recuerda con cariño los tiernos ojitos del enorme King-Kong mientras miraba a una atribulada Ann Darrow? Una infinita pena nos embarga cuando vemos como el enorme animal comprende que su amor no tiene cabida y que, además, para salvar a la mujer, él mismo ha de morir y se sacrifica. Impresionante demostración de amor. Las sensaciones que transmite esta película no se reflejan en las otras dos versiones que se realizaron sobre ella. En la protagonizada por Jessica Lange y Jeff Bridges, se quiso acentuar el aspecto “sexi” de la chica y solo consiguió resultar totalmente insulsa. En la última version, de Peter Jackson, el único punto interesante lo ponen los efectos especiales. En ambas se ha perdido el interés “romántico” de la historia.

Otra película que tiene como protagonista a los Gorilas es “Gorilas en la Niebla” con una bella Sigourney Weaver quien, si bien no se enamora de un gorila, si que mantiene con ellos una relación muy especial, próxima al amor, y que nos hace “sentir” lo mismo a los espectadores. Una de las escenas más bellas es cuando Dian Fossey  está echada en la tierra y el gorila, dulcemente, deja posar su enorme manaza, sobre la de ella. Dian no puede por menos que emocionarse de una manera casi enamoradiza y cuando el momento mágico desaparece, cierra su mano y se la lleva al corazón. ¡¡Precioso!!. Por cierto que en esta película la protagonista si que mantiene una historia de amor con un hombre, Bryan Brown un fotógrafo del National Geographic (¡¡que éxito tienen estos chicos!!) quien comprende que entre ellos siempre estarán los gorilas y se marcha.

Otra historia de amor curiosa es la protagonizada por Tom Hanks y Daryl Hannah, en la película “Splash”. Es una comedia muy entretenida que actualiza de una forma desenfadada y actual el cuento de “La Sirenita”, una de mis Historias de Amor preferidas, la historia de un amor a toda prueba, en el que es necesaria la renuncia de una parte de uno mismo para poder entregarse al otro, aunque ese otro no sienta lo mismo y el amor no sea posible. La verdadera enseñanza de este cuento es la renuncia, el sacrificio, y el amor por encima de todo, incluso propiciando que el amado se reuna con la persona a quien él ama, que además es malvada y no siente un amor sincero. En la película no sucede así, es una pena, pero se trata de una comedia. En ella la Sirena (Madison) está enamorada de Allen Bauer desde que un día, siendo niño, le salvara de morir ahogado. Años más tarde tiene que volver a salvarlo, y esta vez decide darse a conocer. Cuando la sirena sale del agua y se seca, se convierte en una mujer (y es una mujer bandera) y se va en busca de su amado, quien estupefacto se enamora de ella. Después de aventuras varias, él descubre que es una sirena, y aunque al principio lo que siente es un rechazo, al final acaba aceptando la realidad y la rescata. Pero claro, si vuelve al mar, él la pierde, pero su amor es más fuerte y quiere que ella vuelva a su elemento donde estará a salvo. Es una comedia made in Holywood y el final tiene que ser feliz, claro, así que la Sirena hace que Allen pueda respirar bajo el agua y ambos se alejan felices por el mar.

 

Hay una serie de películas en la que se plantean “Amores Imposibles” teniendo como protagonista un “viaje en el tiempo”, con lo que sí se hacen posibles. En “El tiempo en sus manos” el protagonista, Rod Taylor, viaja con su máquina hacia el futuro, y se enamora de una mujer “Iloi”, Ivette Mimieux que allí conoce. Después de muchos avatares, vuelve a su tiempo solo para dejar una nota a sus conocidos y anunciar que regresa al futuro, donde  le espera una nueva vida junto a su amada. Se hace posible. La nueva versión de esta película, “La Máquina del Tiempo”, del 2.002, protagonizada por Guy Pearce y Sienna Guillory, lo plantea de otra forma. En esta, la novia del protagonista muere justo antes de que él emprenda un viaje al futuro. Toda su obsesión es solucionar esa muerte utilizando su máquina, pero aunque la salva una vez, la vuelve a perder. El destino no puede cambiarse. Hay otra película protagonizada por Jean Claude Van Damme que recrea el mismo planteamiento, pero en esta si que consigue salvar a su mujer. Y por fin, otra película con viaje en el tiempo, “Regreso al Futuro”, con Michael J. Fox y Lea Thompson, que muestra una historia de amor, cuanto menos, original. En esta película el protagonista viaja al pasado donde se encuentra con sus propios padres. Pero sucede lo que parecía imposible, su madre se enamora de él mismo. Casi es de locos, porque si el protagonista no consigue hacer que sus padres se enamoren, él mismo no existirá. Lo consigue, claro, y sus padres se enamoran. Pero la historia de amor ha resultado diferente, porque si bien en su vida anterior al viaje, sus padres eran unos mediocres americanos que convivían sin apenas un ápice de amor, a la vuelta del viaje, son dos felices americanos que viven intensamente su vida matrimonial. Se hace posible.

En “Atrapado en el TiempoBill Murray y Andie MacDowell, hacen posible su amor, gracias a que él ha quedado atrapado en el tiempo y puede ensayar su encuentro tantas veces como fuese necesario para merecerla. Tal es la magia de hacer posible unos amores que de otra forma serían imposibles.

Otra película que plantea una historia de amor imposible que se hace posible gracias a un viaje en el tiempo es “Terminator”, de James Cameron (1.984), con Michael Biehn y Linda Hamilton.  En esta película se desarrolla uno de los planteamientos más sugerentes de la idea de “viajes en el tiempo” que yo recuerdo. Solo puede viajar a través del tiempo un cuerpo humano, ninguna otra cosa artificial resiste el viaje, ni ropas, ni adornos, ni armas. Así vemos como “llegan” a la tierra dos “viajeros”, uno es un hombre, Kyle, pero el otro es un “ente cibernetico” con forma humana. Ambos buscan a la misma mujer, Sara, pero mientras que el ente cibernetico, un Terminator, la busca para acabar con su vida, Kyle la busca para protegerla y la historia de amor acaba llegando. Kyle se enamora de Sara y ambos consuman su amor mientras siguen siendo perseguidos por el Terminator. Tampoco parece muy original, hay multitud de películas en las que los protagonistas sin conocerse previamente acaban enamorados porque les persigue tal o cual mafioso o policía. Pero la originalidad de esta película reside en la identidad de los enamorados, porque al final sabemos que Sara tendrá un hijo de Kyle, Jonh Connor, quien será el que en el mundo futuro envíe a Kyle al pasado para proteger a su madre. Un amor imposible porque se trata de seres de dos tiempos distintos, pero que tiene que hacerse posible, es más, se sabe que se hace posible, porque si no fuese así, no existiría Jonh Connor. Complicado y original, un amor imposible que sí se hace posible, pese a los intentos asesinos de un ente artificial.

Pero sin duda la más extraordinaria Historia de Amor entre un humano y un “ente” artificial es la protagonizada por Harrison Ford y Sean Young en “Blade Runner”, de Ridley Scott. Una película que tiene otras muchas razones para entrar en la lista de las mejores películas de todos los tiempos, pero que también puede formar parte de este artículo. Rick Deckard es un implacable policia perseguidor de “Replicantes”, unos seres creados a través de la ingeniería genética, que se han rebelado. Es intransigente en su labor pero también en su vida privada: Odia a los Replicantes. Sin embargo va a conocer a una mujer, Rachel, de la que se enamora sin saber que es una de ellos. Al final, pese a las diferencias, Rick, renuncia a su intransigencia y huye con su amada Rachel, aunque sea una Replicante y solo vivirá 4 años: "Lástima que ella no pueda vivir, pero ¿quién vive?".

 

Seres extraños han proliferado y mucho por el cine. Desde “Hulk” hasta Zombies, pasando hombres lobo, Frankestein, Inmortales, Hombres invisibles, Spiderman y una multitud de superhéroes sacados del comic. Todos ellos han protagonizado alguna Historia de Amor en sus películas, amores plagados de renuncias e impedimentos que al final suelen ser solventados por el héroe en cuestión o acaban trágicamente con la muerte (con un sentido sacrificial) de uno de los protagonistas. Pero no todas las Historias de Amor de estos personajes han conseguido emocionarme o no me han resultado cuanto menos, con una originalidad digna de mencionar aquí. Un caso aparte de Amor Imposible es el de la película “Lady Halcon”, preciosa, y a la que ya he dedicado una entrada en mi página.

Continuará...

4月13日

Las Otras Historias de Amor en el Cine (1)

LAS “OTRAS" HISTORIAS DE AMOR EN EL CINE (1)

 

Mi amigo Felixón está preparando un artículo sobre Películas de Amor de todos los tiempos. Hemos comentado algunos títulos en los que coincidimos, pero hay otros en los que no. Para mi, no hay “Películas de Amor” como tal, o mejor dicho, no es que no las haya, que si que las hay, como “Love Story”, o “El Lago Azul”, que nacieron para eso, para contar una historia de amor. Pero yo prefiero hablar de que hay películas que cuentan bellas “Historias de Amor”, aunque no sea esa precisamente la temática principal de la película. Hay muchas que me emocionaron, pero no van a ser protagonistas del artículo de Felixón. Y tal vez tampoco del mio.

Lo que quiero decir es que mientras pensaba yo en películas con bellas “Historias de Amor”, me han ido viniendo a la memoria “Otras Historias de Amor”, y es de eso de lo que quiero hablar en este artículo, de las “Otras”. No se que tal quedará pero me va a servir de excusa para recordar un montón de películas.

 

AMOR REAL

Hay algunas películas que han pasado a la historia por ser el punto de encuentro de dos personas que se enamoraron para siempre, o por estar protagonizadas por una pareja amorosa en la vida real.

La pareja más emblemática en este apartado tiene que ser, por supuesto, Katharine Hepburn y Spencer Tracy. Todo comenzó cuando Katharine Hepburn, ya una estrella de gran carácter, exigió a la Metro que Spencer Tracy fuese su pareja para rodar “La mujer del año”. Cuando ella le vio, frente a frente, en el estudio, no pudo menos que exclamar: “Me parece señor Tracy que usted es demasiado bajito para mí”. Spencer, sin apenas pestañear, le respondió ágil: “No se preocupe. La rebajaré hasta dejarla a mi altura”. Juntos rodaron 8 películas más: “Mar de Hierba”, “El Estado de la Union”, “Sin Amor”, “La Impetuosa”, “Su otra esposa”, “La llama Sagrada”, “La Costilla de Adan” y “Adivina quien viene a cenar esta noche”, película que la Hepburn nunca quiso ver porque 13 días después de terminar el rodaje Tracy murió en sus brazos.

Kate Hepburn fue la hija rebelde del cine, una mujer con una belleza que no se ajustaba a los cánones de la época. Dedicaba mucho de su tiempo libre al deporte y le gustaba vestir con pantalones y mocasines, llevaba poco maquillaje y rechazaba los contactos con chicos de su edad. La relación con Tracy duró casi 30 años, y fueron el blanco de muchas críticas, no solo porque él ya estuviese casado y rechazara el divorcio por ser católico, sino porque se rumoreaba que ambos eran de tendencia homosexual. Recientemente la bibliografía de Katharine Hepburn dice otra cosa: Era “asexuada”, una mujer a la que no le interesaba el sexo, y por ello encontró en Spencer Tracy al hombre ideal. La Royal Society of Chemistry británica calificó a la pareja Hepburn-Tracy como la que científicamente tenía más química en la pantalla.

Lauren Bacall y Humphrey Bogart  se enamoraron durante el rodaje de la película basada en la novela de Hemingway, “Tener y no tener” cuando ella tenía 20 años. Los espectadores, y críticos, de este primer trabajo en común pudieron ver de cerca como Bogart se encandilaba de una jovencita delgaducha. El “duro” había caído en sus redes. Permanecieron unidos desde 1945 hasta la muerte de él en 1957. Otras dos películas fueron testigos de su amor: “El sueño eterno” y “Cayo Largo”.

Elizabeth Taylor y Richard Burton se conocieron en 1963 mientras rodaban  a las órdenes del gran Mankiewicz el filme “Cleopatra”, y juntos vivieron uno de los romances más tórridos y escandalosos de Hollywood. Sus broncas fueron famosas, pero también sus reconciliaciones. Se divorciaron, se volvieron a casar y se volvieron a separar.

Clark Gable y Carole Lombard se conocieron en la única película que la pareja rodó junta, “No man of her own” en 1932 pero su romance comenzó años más tarde. Fue una auténtica bomba, todo el mundo envidiaba a la feliz pareja. Sin embargo, pocos años después Lombard moría trágicamente en un accidente de aviación y la leyenda rodeó su historia. Otra pareja con final trágico fue la formada por Roman Polansky y Sharon Tate, quienes se enamoraron mientras actuaban juntos en “El Baile de los Vampiros” (su primera película en los EEUU, en 1.967) antes de que un psicópata acabara con la vida de Sharon cuando esta esperaba un hijo.

Quiero recordar especialmente una una película, “El Manantial”, de King Vidor, con una bellísima Patricia Neal y un apuesto Gary Cooper, quienes mantuvieron un sonado romance durante la misma. Recuerdo haber leído esta historia cuando yo devoraba todo lo que se publicaba sobre cine. Pero no había visto la película y no sabía nada de ella. Un tiempo después la emitieron por televisión y recuerdo que me senté muy atenta frente a la pantalla para verlos a ellos, para ver como se amaban en la realidad, mientras su amor se desarrollaba en la ficción. Fue una experiencia inolvidable y extraña, me sentí como si les “espiase”, pero no olvidaré nunca aquella película.

Hay muchas más parejas “auténticas” en el cine actual. Una de las que más me gustan a mi es la formada por Tim Robbins y Susan Sarandon. Se conocieron en el rodaje de “Los Búfalos de Durham” y a pesar de la diferencia de edad (ella es 15 años mayor) forman una de las parejas más sólidas y envidiadas del celuloide. “Los Búfalos de Durham” retrata una de las más bellas historias de amor, entre la Sarandon y un Kevin Costner que para mí realiza una de sus mejores actuaciones. Es famoso el diálogo que termina con un largo párrafo sobre lo que Costner cree que es el amor y que termina así: “...y creo en los besos largos y profundos que duran tres días”.

Clint Easwood rodó muchas películas con la que fuera su mujer, Sondra Locke, tras conocerse en “Ruta Suicida”. Ambos se separaron de sus respectivas parejas al conocerse, pero en ninguno de los filmes en los que actuaron juntos trascendió ni un ápice de emoción debido a la sempiterna, hiératica y lánguida expresión de la Locke. Clint Easwood repitió esperiencia con Frances Fisher, su pareja del momento, en “Sin Perdon”.

Paul Newman cedio su soltería frente a una bella Joanne Woodwar cuando se conocieron rodando “El largo y cálido Verano”, rompiendo el sueño de casi todas las mujeres del mundo. Otro “guapo y empedernido soltero” oficial, Warren Beatty cedió ante el amor por Annette Bening, en 1992, durante el rodaje de “Bugsy”. Y, para no dejar a los “guapos”, a Antonio Banderas y a Melanie Griffith les unió Trueba durante el rodaje de “Two much”.

Otra curiosa pareja de cine es la formada por Paul Hogan y Linda Kozlowski, a la sazón, señor y señora “Cocodrilo Dundee”. Creo que aún filmaron otro par de películas juntos, pero nada más. Los “señor y señora” oficiales del cine son los incombustibles Brad Pitt y Angelina Jolie, quienes se enamoraron en el rodaje de la película “Sr. y Sra. Smith”. Pero ni unos ni otros logran transmitir ninguna “química” en sus actuaciones en común, lo que viene a confirmar que no por “guapo” se obtienen mejores resultados ante las cámaras, y si no que se lo pregunten a uno de los actores más feos del planeta, Woody Allen. Él y Diane Keaton, formaron una de las parejas más estables de Holywood, hasta que sus fuertes personalidades acabaron por separarles. Se dice que la maravillosa “Annie Hall” refleja el retrato de su propia ruptura.

Hay muchos más que siendo pareja actuaron juntos o que se conocieron mientras rodaban una película. No podría incluir aquí a todos, ni todos tienen bellas historias de amor que transmitirnos. Solo quiero dejar constancia de algunos nombres más: Russell Crowe y Meg Ryan, se enamoraron durante el rodaje de “Prueba de Vida”. Ella rompió con mi adorado Dennis Quaid, con quien también había actuado en “El Chip Prodigioso”. Silvester Stallone se casó con la actriz y modelo Brigitte Nielsen, con quien rodó “Cobra” (infumable película e infumable historia de amor, tanto la de la pantalla como la real).

El cine español también ha tenido sus “parejas” en el cine. Recuerdo especialmente a Fernando Fernán Gómez  y Analía Gadé cuando ambos eran pareja, actuando juntos en películas como “La Vida por Delante”, “La Vida Alrededor” o “Solo para Hombres”. También Antonio Gades y Pepa Flores, formaron pareja y actuaron juntos, aunque no como pareja en la ficción, en “Bodas de Sangre” y “Carmen”, ambas de Carlos Saura. Quienes si actuaron juntos como pareja, siendo ya pareja en la vida real fueron Victor Manuel y Ana Belen, en “Al diablo, con Amor” de Gonzalo Suarez.

También hubo directores de cine que formaron pareja con sus actrices “fetiche”, pero este amor no pudo trascender a través de las pantallas, ya que solo se las veía a ellas. No obstante menciono a: Roberto Rosellini e Ingrid Bergman; Giulietta Masina y Federico Fellini; Sara Montiel y Anthony Mann; Vicente Minelli y Judy Garland; John Derek y Bo Derek; Roger Vadim y Brigitte Bardot (luego con Jane Fonda); José Luís Garci y Cayetana Guillem Cuervo; Imanol Uribe y María Barranco.....

Para terminar, quiero darle un giro semántico a la expresión “Amor Real” y hablar del que quizá sea la Historia de Amor más romática de todos los tiempos. La protagonizada por la actriz Grace Kelly y el Príncipe Rainiero de Mónaco. Ambos no actuaron juntos en ninguna película, claro está, pero si que hubo un filme en el que Grace Kelly representaba la que iba a ser su propia historia “El Cisne”.

 

Continuará...

 

4月10日

LA VIOLETERA

 

 

No he podido evitarlo. Me he encontrado con esto mientras buscaba otra cosa y no he podido evitar copiarlo para mi pagina. ¡¡¡Que guapisima que estaba Sara Montiel en esta Película!!! ¡¡Que forma tan sensual de interpretar esta canción!!!

¡¡¡Disfrutadla....!!!!

 

La violetera 


Como aves precursoras de primavera
En Madrid aparecen la violeteras
Que pregonando parecen golondrinas
Que van piando, que van piando

Llévelo usted senorito
que no vale más que un real
cómpreme usted este ramito
pa' lucirlo en ojal.


Son sus ojos alegres su faz risuena,
lo que se dice un tipo de madrilena,
neta y castiza, que si entorna los ojos
te cauteriza, te cauteriza. 
Llévelo usted senorito
que no vale más que un real,
cómpreme usted este ramito
pa' lucirlo en ojal.

Llévelo usted senorito
que no vale más que un real,
cómpreme usted este ramito
pa' lucirlo en ojal.

interpretes: Sarita Montiel 

la_violetera1

 (E. Montesinos /J. Padilla / J. Saint-Granier / A. Willemetz) - 1956.

http://www.youtube.com/watch?v=hax97QbU20I&feature=related

 

 

4月5日

Una Maravilla Fotográfica

UNA MARAVILLA FOTOGRÁFICA

 

Una nueva invención que es sin duda una de las cosas más curiosas de nuestra época tan fértil, se produjo anoche en el 14 del Boul de Capulines, ante un público de sabios, de profesores y de fotógrafos. Se trata de la reproducción, por proyección de escenas vividas y fotografiadas pro series de pruebas instantáneas. Cualquiera que sea la escena así tomada y cualquiera que sea el número de personajes sorprendidos así en los actos de la vida, los volvéis a ver en tamaño natural, con los colores, las perspectivas, los cielos lejanos, las casas, las calles, con toda la iluminación de la vida real…

Se recogía ya y se reproduce la palabra, se recoge y se reproduce la vida. Se podrá, por ejemplo, volver a ver actuar a los nuestros mucho tiempo después que hayan desaparecido.

 

Le Radical”, París. Septiembre de 1.895

 

 

 

Encontrado en el libro de la 33 Edición de la Semana Internacional de Cine de Valladolid

(21 al 29 de Octubre de 1.988)

2月15日

...Que toda la vida es cine...

... QUE TODA LA VIDA ES CINE ...

 

Y por último (de momento) hablamos de cine de “MUSICALES

 

Voy a iniciar la última aportación a esta particular “cronología de mi cine favorito”, hablando de Musicales y películas recordadas por su música. Y digo que es mi ultima aportación, porque si me pongo a hablar del resto de géneros (gansters, belicas, aventuras, amor, dramas, comicas, fantasticas, suspense, terror docu-drama.......), es que ya no acabo “en jamás de los jamases” jejejeje.

La música siempre ha estado presente en el cine. En la época del Cine Mudo, la música (muchas veces en directo) acompañaba las escenas reforzandolas o matizándolas. En 1.927 se estrenó la primera película “sonora” precisamente con un musical, “El Cantor de Jazz”.

-         Los “dorados años 30” fueron la época de los “Musicales de Broadway” llevados al cine, sobre todo, por Busby Berkeley. No eran más que películas en las que se “representaba” un musical, y éste era el único vehículo para la música. “Melodias de Bradway”, “Sombrero de Copa”, y otras por el estilo, consagraron a la pareja más emblemática del género, Fred Astaire y Ginger Rogers.

-         Después vinieron Gene Kelly, Cyd Charisse, Donald O,Connor, Leslie Caron... bailarines que lograron exitos importantes con el director Stanley Donen, y con peliculas como “Un día en Nueva York”, “Brigadoom” (¿no es una fabula preciosa, un pais que solo aparece un día cada cien años?)o “Cantando bajo la Lluvia”, ésta de Vicente Minelli.

-         A mi me gustó mucho “Las zapatillas rojas” con una expléndida Moira Shearer, quien llegó a realizar pocos papeles más. Su banda sonora ganó un Oscar en la época.

Un buen número de cantantes encontraron un filón en los filmes de este tipo, como Bing Crosby y Frank Sinatra (juntos en “Alta Sociedad”); Esther Williams (aunque esta por su habilidad como nadadora) en “Escuela de Sirenas”; y, sin duda, Elvis Presley, con un sin fin de “infumables” películas (cinematograficamente hablando ¿eh?, que él me parece “El Rey”), entre las que destacaría “El Rock de la Cárcel”. Además de éstos, hubo otros como Dean Martín o Sammy Daves Jr., que formaron pareja “musical” en varias películas.

Aún más tarde surgieron filmes que se instalaron, ya para siempre, en la mente de todos, por su música:

-         “Sonrisas y Lágrimas”, “My fair Lady”, “Hello Dolly” (recuerdo una frase de esta película en la que Barbara Streissand decía que había conseguido que la gente se “riese con ella y no de ella”),  o “West Side Story”. Sin embargo el Musical  ya “no era lo que era” y no gozaba de los favores del público.

-         Hubo intentos posteriores por rehabilitarlo, como “Empieza el Espectaculo” o la magnífica “Cabaret”, ambas de Bob Fosse. Tambien Alan Parker puso exitosas contribuciones con “Fama” y “Los Commitmes”, pero por las mismas épocas, se pudieron ver musicales de poca aceptación por la crítica (aunque con mucho éxito de publico) como “Fiebre del Sabado Noche”, “Greasse” (con una desastrosa continuación en “Stanly and Live”, además de otro infumable intento por revitalizar a Olivia Newton John con “Xanadu”), y alguna posterior como “Dirty Dancing” (ésta es, por otro lado, una de mis películas favoritas, con una de las más bellísimas canciones principales, ganadora de un “Oscar”).

-         Ultimamente tambien se han realizado algunos buenos musicales, al más puro “estilo Holliwood”, como “Cotton Club”, “Molin Rouge”, “Chicago” o “El Fantasma de la Opera”.

Habría que hablar tambien de las películas que narran la vida de músicos y cantantes.

-         Recuerdo por ejemplo “Musica y Lagrimas”, la vida del musico Glenn Miller, interpretada por James Stewart; y también “La Bamba” con Lou Diamond Phillips, sobre la vida de Ritchie Valens.

-         Más recientemente “Gran Bola de Fuego”, basada en la vida de Jerry Lee Lewis, e interpretada por Dennis Quaid y Winona Ryder; y “Ray”, de Taylor Hackford, interpretada por Jamie Fox, sobre la vida de Ray Charles.

Antes he mencionado varios cantantes que hicieron películas exitosas. Ahora voy a mencionar a mujeres que contribuyeron con su voz a “hacer” de una película un éxito.

-         De las más antiguas podemos mencionar a Juddy Garland (“El Mago de Oz”) y a su hija, Liza Minelli (“Cabaret”, “New York, New York”).

-         De las recientes, recuerdo “La Rosa”, una película para lucimiento de Bett Midler, o “Yentl”, preciosa historia y preciosa voz de Barbara Streissand.

-         Pero tambien otras cantantes como Cher (“Sirenas”), Tina Turner (“Max Mad-III”) o la mísmisima Whitney Houston (“El Guardaespaldas”) aportaron su voz y presencia a películas musicales y no musicales.

-         No me voy a olvidar de Madonna, quizá la que ha alcanzado más fama, con películas como “Buscando a Susan Desesperadamente” o “Evita”.

Tres mujeres merecen tener un apartado especial, no por protagonizar una película musical, sino por una canción.

-         Aquí quiero hacer un alto especial, y recomendar “La Venus Rubia” donde una más que magnífica Marlene Dietrich, encarnando a Lola-Lola, interpreta en el cabaret llamado “El Angel Azul”, una cancion mientras se va desprendiendo lentamente (como solo ella sabia hacerlo) de un disfraz de gorila. Por si alguien no ha visto esta película (es de los años 30), le diré que es el numero original que intento copiar Uma Thurman en una de las ultimas e infumables versiones de Batmant. Pero la Dietrich era mucha Dietrich, y su interpretación memorable, inimitable e insuperable.

http://es.youtube.com/watch?v=xJn41WpQlCQ

-         Rita Heywood por “Put the Blame on Mame” (creo que es así, corregidme si me equivoco) la canción de “Gilda”, con ese maravilloso baile en el que se quita el largo guante negro... ¡¡¡Insuperable!!!

 http://www.youtube.com/watch?v=7A-e7UnTa2k

-         Y la otra es Marilyn Monroe con su cancion “Diamonds Are A Girl's Best Friend””, que interpreta en “Los Caballeros las Prefieren Rubias”. Aquí el guante era rosa......

http://www.youtube.com/watch?v=p0FDGnAIWpk&feature=related

Hay otro tipo de Peliculas Musicales, que son más propiamente “Musica” que cine.

-         Por ejemplo “Jesucrito Superstar”, “¡Hair!”, o “The Wall” (“El Muro”), una magnífica película de Alan Parker, con música de Pink Floid (por cierto en este enlace se habla de esta película,

 http://participacion.nortecastilla.es/vicentealvarez/blog

Hace mucho tiempo vi una película, absolutamente fuera de toda clasificación cinematográfica que se titulaba “KOYAANISQATSI, y que era una sucesión de imágenes y música, muy bien montada y con la que disfruté muchísimo. Gracias a mi amigo Excato pude encontrarla y hay un comentario sobre ella en este mismo apartado de “Cine y Películas” de mi página.

Además de los propiamente musicales, el cine ha ofrecido grandes películas con logradas e importantísimas Bandas Sonoras, música que ha transcendido, muchas veces, más allá del propio filme.

-         Recordarán muchos de mi “quinta” películas como “Love Story” (con Ali MacGraw y Ryan O’Neal), o “El Graduado”, pero más recordaremos su música, ésta última de Simon&Garfunkel.

-         De la misma forma siempre asociaremos “Doctor Zhivago” a la “Canción para Lara”, y la musica de Maurice Jarre, quien tambien es el autor de la música de ”El año que vivimos peligrosamente” con unos jovencitos Mel Gibson y Sigourne Weaver.

-         VanGelis también nos hará recordar para siempre “Carros de Fuego”, del mismo modo que sonarán siempre en nuestros oidos las bandas sonoras de Ennio Morricone de aquellos “Spaghetti Western”, quien volvió a ofrecer todo un recital de buen hacer en “Erase una vez en América”. Y la de otro italiano, Henry Mancini y su “Pantera Rosa”.

-         Menciono alguna de las bandas sonoras que más me han gustado a mi (además de “Doctor Zhivago”): “Lo que el viento se llevó”, “Casablanca” (¡¡“of course”!! “Tócala otra vez Sam”) y de las más recientes, la de el filme “El útimo Mohicano” con Daniel Day-Lewis y Madeleine Stowe. ¡¡Cuantas noches de estudio me ha acompañado!!

Algunas películas se recuerdan por una cancion concreta, no por toda su banda sonora.

-         Yo pondría la banda sonora de “Titanic” en este apartado, ya que es una sola canción la que más se conoce.

-         En la misma categoría podríamos poner “Oficial y Caballero”, con una bella canción de Joe Cocker; “9 Semanas y Media”; “Top Gun”, “Gosht”, “Pretty Woman”, y una de las que a mi más me gusta “Don Juan de Marco” que en 1.996 estuvo nominada por mejor cancion por “Have you ever really loved a woman?  “ de Bryan Adams.

Y no quiero acabar sin hacer mención a una serie de películas que pertenecen a dos géneros que quizá poco tienen que ver con los musicales: El wester y los Dibujos Animados.

-         De películas del oeste recuerdo la música de “7 Novias para 7 Hermanos” de Stanley Donen, aunque esta película es simplemente un musical ambientado en el oeste, uno de los clásicos.

http://es.youtube.com/watch?v=s4o5QYQWgUA

-         Pero a mi la que más me gusta es “La Leyenda de la Ciudad sin Nombre” de Joshua Logan, con unos magníficos Lee Marvin, Clint Eastwood y Jean Seberg, arropados por una fotografía impresionante y un montón de buenas canciones. Una de ellas, “Estrella errante”, es una curiosidad cantada casi en un sursurro por la peculiarísima voz de Lee Marvin. Y hay otra canción, “Maraia”, que está dedicada a una montaña. Para los amantes de las curiosidades les diré que éste es el autentico nombre de Maria Carey. Sus padres le pusieron el nombre que da título a esta canción porque les encantaba la película.

http://es.youtube.com/watch?v=LjqQLGTPF_o

-         Y de Dibujos Animados, quiero mencionar “El Libro de la Selva”, sin duda la película favorita de mi hijo (y la mía por supuesto), quien la ponía una y otra vez sin descanso. La verdad es que valía la pena verla tantas veces, y escuchar sus canciones a menudo. ¡¡¡Me encanta esta película!!! y sobre todo el oso “Baloo”, jejejejeje.

http://es.youtube.com/watch?v=Ls0z-ZE47So

http://es.youtube.com/watch?v=h1WeliCDiYs

http://es.youtube.com/watch?v=lmeW_MMhuTk

http://es.youtube.com/watch?v=88BKHeWfA4Y

http://es.youtube.com/watch?v=34w5NhXcNcw

http://es.youtube.com/watch?v=umhG9py5dIo

http://es.youtube.com/watch?v=yChq1px_9sU

-         Y otra película de Disney cuya música me gustó mucho es ........ ¡¡¡pues no!!!, no es “El Rey León” jejejeje. A mi me gustá más la música de “Tarzán”, pero, claro, es que es de Phil Collins.

http://es.youtube.com/watch?v=JIVaUcE4kAM

 

 

Estos tres trabajos sobre cine, surgieron hace tiempo al contestar un hilo del Foro de Que Leer. Los he retocado y poco y rescatado para Helicón.

 

... QUE TODA LA VIDA ES CINE...

... Y LOS SUEÑOS....

..............CINE SON.

 

AlmaLeonor

2月13日

...MAS CINE POR FAVOR...

...MAS CINE POR FAVOR...

 

Seguimos hablamos de cine: “lOS SAFARIS”.

 

Pues hoy toca hablar de películas “De Safaris”. Y como no, hay que empezar hablando de “Tarzan”, pero el Tarzán de Johnny Weissmuller.  “Tarzan de los Monos” fue su primera película encarnado el personaje, junto a Maureen O’Sullivan, como Jane. Juntos hicieron hasta cinco películas más, y  Weissmuller interpretó a Tarzán hasta en 20 ocasiones (así acabó el pobre!!). Hoy, las películas del Tarzan de los años 40 no ofrecen nada al gran público, pero para los que no nos perdíamos ni una frente al televisor, tienen el valor de habernos abierto “las puertas del África de los Safaris”. Después de Weissmuller, a Tarzán lo encarnaron otros actores como Lex Barker, y algunos más de nombre olvidado. Más reciente es la interpretación de Christopher Lambert en la versión de Hugh Hudson titulada “Greystoke, la leyenda de Tarzán, el rey de los monos”. Y no quiero dejar de mencionar, a Brendan Fraser en su “Geroge de la Jungla”. Si, si, si, vale, esta peli no deberia ni mencionarse entre las demás, pero es que .... ¡¡¡me reí tanto!!!.

Hay una escena en "Tarzan de los Monos" de la que me acuerdo aún. Jane, a su llegada a la selva, se limpia la cara con crema en lugar de utilizar el agua que disponen para ella. Su padre le pregunta extrañado

-         "¿pero que haces?" - y ella contesta:

-         Esto es mucho mejor que el agua, papa.

Jejejejeje, Era una forma de expresar el alto concepto de "civilización" de Jane, en contrapunto con lo que iba a suceder después, que se acomodaría a una vida "salvaje".

Hay dos películas de Safaris que no tienen nada en común salvo que son dos de las películas favoritas de Spielberg (y mias, que conste) tanto, que las homenajeó en dos de sus entregas de “Parque Jurásico”. Son “Las Minas del Rey Salomón” y “¡Hatari!”.

-         “Las Minas del Rey Salomon” interpretada por Stewart Granger y Deborah Kerr, es una película de aventuras ambientada en Africa, que se convirtió en un referente de todas las películas posteriores “de safaris” y de la que se rodaron muchas versiones (recuerdo ahora mismo una con Richard Chamberlain y Sharon Stone, malísima, y quizá tambien “Congo”, aunque no exactamente). Spielberg copió para “Parque Jurásico” la escena en la que los protagonistas se refugian tras unos troncos mientras una estampida de toda clase de animales les pasan por encima. En la de Spielberg eran dinosaurios, claro. 

-         “¡Hatari!”, de Howard Hawks, es una maravilla de película de aventuras, acción, humor, buenas escenas del mejor cine, e inolvidables diálogos. La he visto hace muy poquito en televisión y disfruté tanto con ella como el primer día.

Protagonizada por John Wayne (que sigue siendo “el vaquero” aunque se vista de “cazador”) y Elsa Martinelli, cuenta con actores secundarios de la talla de Hardy Kruger  y un magnífico Red Buttons. Hay una escena de caza de animales a bordo de vehículos todo terreno, con lazos, y con un Wayne sentado en una especie de trono delante de un vehículo, que tambien fue homenajeada por Spielberg en “Parque Jurásico-II”, pero que aquí es aún más explendida. Tiene además una música preciosa. Recordareis el soniquete que aparecia cada vez que los dos elefantitos seguian a Elsa Martinelli, a la que habían tomado por mama. Es una película de momentos estelares, como la burla de Red Buttons ante una hembra docil de leona, o cuando éste mismo actor idea una manera de aislar a los monos subidos a un enorme arbol para ser capturados y que hasta él mismo se asombra que funcionara: “fue precioso ¿verdad?;y yo me lo perdí”; “fue precioso ¿verdad?”; “Cuentamelo otra vez, ¿no fue precioso?”, jejejjeje. Y que decir de los diálogos, los juegos de palabras entre Martinelli y Wayne, acerca de “quemarse los dedos y por eso no volver a acercarse al fuego”, y mientras Wayne, está completamente desconcertado, ella le grita “¡¡Pues ponte mantequilla!!” jejejejeje,

Otras dos películas de las que se podría hablar juntas por varios motivos son: “Mogambo” y “La Reina de Africa”. Ninguna de las dos, son exactamente “de safaris”, pero ambas tienen el mérito, sobre todo, de contar con una pareja protagonista que “soltaba chispas” ante la pantalla.

-         “Mogambo” fue la causa por la que Hawks, rodara “¡Hatari!”, quería filmar una película sobre África después del éxito de John Ford con “Mogambo”. Y es que gustó mucho. Supongo que todos sabeis que cuando se estrenó en España hicieron pasar al matrimonio Nordley por hermanos, para no reflejar un adulterio femenino. No creo que a nadie le importara, porque solo con aparecer Grace Kelly, Ava Gardner y Clark Gable en pantalla, todo lo demás era secundario. ¡¡¡Que trio!!!. Yo me quedo con Ava Gardner. Siempre me ha gustado muchísimo (“el animal más bello del mundo” la llamaban), y aunque hay quien la prefiere en “La Condesa Descalza”, yo me quedo con la “Miss Kelly” de “Mogambo”. Su papel era perfecto, ideal para mostrar un sinfín de registros anímicos y desgarrar con una fuerza, en apariencia, que se derretía en miel (como su apodo en la película “osito de miel”) en su interior. Un papel dificil que ella resuelve con un desenfado absolutamente fantástico. Y con diálogos inolvidables, como cuando bajan en piragua y Gable señala unos elefantes en la orilla y ella dice -“¿a quien me recuerdan esas orejotas?”. Clark Gable no necesitaba ser buen actor, bastaba con que apareciese en pantalla para encantar, y aquí hace lo mismo. Pero es impagable verle las rodillas con su pantalon corto, o el torso desnudo, que por cierto puso de moda en el cine y entre los jovenes de la época, donde imperaba la moda de “camiseta de tirantes” que popularizara Marlon Brandon en Un Tranvia llamado Deseo.

 

-         “La Reina de Africa” fue una obra personal de John Huston. Y le costó no pocos disgustos, pues su rodaje, por lo visto, fue tan problemático como el viaje de la ficción, o más. Además quiso contar con esos dos actores, Katherine Hepburn y Humphrey Bogart. Juntos no habían trabajado nunca, y esta oportunidad se la brindó Huston ya con cierta edad, lo que no quita para que sus personajes adopten toda la fuerza de sus respectivas personalidades. “La Reina de Africa” es Huston, es Bogart y es Hepburn. Todo en el filme se acomodó a ellos y para ellos. Leí en algún sitio hace tiempo que Huston quería ayudar a ambos a “reconciliarse” con el país y que por ello les insistió para que aceptasen unos papeles en los que el proposito era “patriotico”. No se si esto será cierto o no, pero tanto uno como otro, efectivamente estaban mal vistos en un puritano EEUU, aunque cada uno por motivos diferentes. El resultado es una “joya” del cine, que todo el mundo debería ver al menos una vez. Hay una película titulada “Cazador Blanco, Corazon Negro” de Clint Eastwood que narra las peripecias de Huston y la desesperación en la que hace caer a su equipo, en los días previos al inicio del rodaje de “La Reina de Africa”, aunque al final, lo unico que quería era..... “cazar un elefante”. Es muy buena película ésta tambien.

Sobre África, ya sin safaris, hay muchas películas. Pero quiero mencionar algunas que a mi me gustaron mucho:

-         “Las Montañas de la Luna”, de los años 90 (de Bob Rafelson), protagonizada por actores un tanto desconocidos (al menos para mi) pero que resuelven muy bien el papel de dos aventureros que emprenden, en nombre de su majestad la Reina, la búsqueda de las Fuentes del Nilo. Recuerdo muy bonitas tomas de paisajes de esta película y una buena música.

-         “Los Demonios de la Noche”, de Stephen Hopkins y con un magnífico guión de William Goldman. Basada en un hecho real que se cuenta por África, los leones asesinos del Tsavo, Val Kilmer interpreta magistralmente al ingeniero que tiene que vérselas con los temibles leones. Lo más llamativo de esta película es la atmósfera axfisiante que se crea alrededor del campamento, una atmósfera que solo se podría dar en África.

-         “Gorilas en la Niebla”, con Sigourney Weaver, en un papel inolvidable, aunque imagino que dificil de rodar. Su expresividad y sus grandes ojos, hacen creible la entereza de una mujer que amaba a los gorilas más que a nada en el mundo y supo defenderlos ante todos. Todo eso, sin dejar de pedir, en cantidades escandalosas para el Instituto que la financiaba, laca roja para las uñas, jejjejejeje. Profesionalidad, valentía y feminidad. No necesita más explicaciones.

-         “Memorias de Africa”. Suprema. La que más. Las escenas romanticas de esta película son de “tan alta definición” que solo con recordarlas se me pone la carne de gallina: Cuando ella narra sus historias; cuando él la lava el pelo; cuando viajan en avion; cuando el Baron Blisen dice:

 

-“¿No cree que deberia haber pedido permiso?”. Y Dennis Hutton contesta:

-“Ya lo hice. Y ella me lo dio”.

¡¡¡¡¡Preciosoooooooooo!!!!!! He leído hace poco el libro “A la Sombra del Kilimanjaro”, donde se habla de la etapa en la que discurre la película y de la personalidad de los auténticos protagonistas (por cierto también habla de los leones del Tsavo y del ingeniero del puente). ¡¡¡Menudo mundo el de aquellos días!!!

 

AlmaLeonor.

 

 

2月10日

Cine, Cine, Cine...

CINE, CINE, CINE....

 

Hoy hablamos de cine: “El western

 

Son las peliculas del oeste las que más nos evocan el cine, ¿o no?, Aquellas pelis que veíamos de niños y que nos animaban a jugar a “indios y vaqueros” o a pedir “un Fuerte” a los Reyes Magos. En las peliculas del oeste destaca sobre todo un actor, Johon Wayne.

 

-         Protagonizó, muy jovencito, “La Diligencia” de John Ford, el gran artífice de las pelis del oeste con el magnifico fondo del Monument Valley. Es un film emblemático (y no sólo para el cine del oeste), porque en él se muestra, a través del microcosmos de los ocupantes de la diligencia en cuestión, un reflejo de la sociedad de finales del XIX en aquellos lares, constituyendo una de las primeras peliculas que criticaba ese star-system.

 

-         Luego vinieron otros de sus muchos títulos de películas del oeste. “Rio Rojo”, “Rio Grande”, “Rio Bravo”, “Fort Apache”, “Centauros del Desierto”, “El Álamo”, “Los Comancheros”, “Chisum”, ...

 

-         Y sobre todo “El Dorado”, de Howard Hawks, que en mi casa habremos visto un centenar de veces (es literal). En esta pelicula, de buenos y malos (sin indios) Wayne (Cole Thornton) está acompañado por Robert Mitchum y por un jóven James Caan. Éste hace el papel de “Alam Bedilium Trejern”, apodado por Wayne como “Mississipi” porque es más corto. Mississipi no utiliza pistolas, solo cuchillos, que asustan a Wayne más que su eterno enemigo “el malo” (era el actor de aquella serie “El Inmortal” ¿lo recordais?). Mississipi recita un poema (el favorito de Johnny Diamon, su protector, muerto a manos de los malos y  a quien quiere vengar), que dice:

 

“Un pistolero alegre y audaz / de dia y de noche cabalgando va / cantando alegre y osado / subiendo a montes de luna. / bajando a valles de sombra / y siempre cabalgando. / De repente una sombra ve: / ¡¡Sombra!!, Grita airado. / Dime donde se halla ese lugar que llaman El Dorado”.

 

-         Siempre he querido ir a El Dorado”, dice Mississipi mientras cabalga junto a Cole. ¡¡¡¡Vayaaaaaaa!! ¡¡tengo que verla otra vez!!!

 

John Wayne (esto lo he encontrado en internet) tiene puesto en su epitafio y en castellano, “Feo, Fuerte y Formal”.

 

Hay otros muchos actores a los que siempre se les recordará por sus interpretaciones en peliculas del oeste: Gary Cooper, Alan Ladd, James Stewart, Sterling Hayden....

 

-         Gary Cooper protagonizó “Solo ante el Peligro” de Fred Zinnemann. Es la pelicula del héroe por excelencia, solitario, honesto, formal, fiel a sus principios... “hombre, hombre”. Por cierto que aquí aparece también una bellísima Grace Kelly. Inmejorable escena del duelo y el Reloj.

 

-         Alan Ladd, era el rubio de “Raices Profundas”, de George Setevens. “El vaquero que nunca se despeinaba”, era muy bajito (1,65) aunque logró una excelente interpretacion del pistolero Shane, que quería cambiar, aunque no le dejan, y se convierte en vaquero en una granja. Muestra el hundimiento de un pistolero que quiere recuperar su dignidad. Otro argumento típico del oeste y que tuvo influencia en peliculas posteriores (“Sin Perdon”, por ejemplo).

 

-         James Stewart es uno de esos actores a quien todo el mundo quiere. En la película “El hombre que mató a Liberty Valance” de John Ford, hace un papel extraordinario, pero es que el film lo merece. Esta obra es una de esas peliculas del oeste que rompe códigos. Tanto los protagonistas (Stewart es en principio un abogado con ideales romanticos), como la forma de narrar la historia (recordada por alguien al final de su vida), son novedosas. Además de Stewart, en esta cinta se dan cita muchos de los “grandes”: John Wayne, Lee Marvin y John Carradine.

 

-         Sterling Hayden protagonizó “Johnny Guitar” de Nicholas Ray, junto a una explendida Joan Crawford. En esta película se describe como en ninguna, el perfil del “solitario”, figura que sería muy explotada en el western. Película melodramática, de fino lirismo, cobran mucha importancia los diálogos. Nos ha ofrecido uno de los más bellos del cine:

 

§         - ¿A cuántos hombres has olvidado?
- A tantos como mujeres recuerdas.
- No te vayas
- No me he movido.
- Dime algo agradable.
- Claro. ¿Qué quieres que te diga?
- Miénteme. Dime que me has esperado todos estos años. Dímelo.
- Te he esperado todos estos años.
- Dime que habrías muerto si yo no hubiese vuelto.
- Habría muerto si tu no hubieses vuelto.
- Dime que aún me quieres como yo te quiero.
- Aún te quiero como tu me quieres.
- Gracias. Muchas gracias.

 

¡¡¡Bueeeeeeno!!! ¡¡¡no es una pasada!!!!.

 

No podemos olvidar que junto a esos “grandes actores y actrices” del cine del oeste, había muchos secundarios sin cuya labor ninguna película hubiese logrado el título de “Obra Maestra”. No quiero dejar pasar la ocasión de recordar a actores y actrices como:

Thomas Mitchell,  Walter Brennan, Lloyd Bridges, Vera Milles, Van Heflin, Katy Jurado, Jack Palance, Edmond O´Brien, Harry Carey, Johnn McIntire, etc, etc, etc.

 

Ahora quiero hablaros de dos actores que aunque son más conocidos por otro tipo de papeles (peliculas de la edad media, de caballeros, de capa y espada...), tienen dos peliculas del oeste que merecen mencionarse: Errol Flynn y Robert Taylor.

 

-          Errol Flynn fue el protagonista de “Murieron con las Botas Puestas”, de Raoul Walsh. Solo por su director ya podría pasar a la historia del cine, pues Walsh es el director de peliculas del oeste como “Una trompeta lejana”, “Los implacables”, “Rebelion en el Fuerte”, “Tambores Lejanos”, etc. pero tambien de otras como (son dos de mis favoritas donde las haya) “El mundo en sus manos” y “El Hidalgo de los mares”. Pero es que además “Murieron con las botas puestas” es una película de culto en la que se narra (muy al estilo americano, eso sí), la batalla  de Little Big Horn en la que murio  el General Custer. Y además donde se cuenta toda su vida, eso ya era también, novedoso.

 

-         Robert Taylor fue el protagonista de “Caravana de Mujeres” de William Wellman, un director que más tarde se especializaria en películas bélicas. “Caravana de Mujeres”, es una atípica historia del oeste donde las mujeres (siempre “secundarias” en un género de “hombres”), son las protagonistas, y donde se utiliza el humor y la aventura en las mismas dosis que el drama y la acción. Esta pelicula, que inspiró la famosa “Caravana de Mujeres de Plan” en España hace unos años, es novedosa por otro motivo. Veamos porqué. Uno de los personajes femeninos más relevantes es el de Patience, una “mujerona” que participa en la caravana y que tiene unos dialogos memorables. Cuando al final llegan al pueblo minero donde esperan “sus pretendientes” se produce un momento de indecisión y nadie parece saber que hacer. Entonces Patience (El papel de Patience lo hacía Hope Emerson, magnífica!!), dice algo así como:

 

“He pasado múltiples calamidades atravesando el oeste durante semanas con la mirada puesta en dos cosas: Las ancas de una mula y esta fotografia. No esperen ninguno de ustedes que van a poder elegir”.

 

Entonces avanza hacia su elegido, y comienza el baile y ¡¡la musica!!. Es en ese momento cuando el espectador se da cuenta de que en toda la película no ha escuchado música. No tiene música ambiental, únicamente la que suena en el baile y que nos acompaña ya hasta el final del filme, con el beso de sus protagonistas, claro.

 

Ahora quiero hablaros de “otras” formas de hacer cine del oeste. De los sub-géneros (mal llamados, diria yo) y de otras películas:

 

-         El primer sub-genero, que podríamos decir nació con el wester, es el de “Las películas serie-B”. Se hicieron muchas, muchas, muchas, en un momento en el que el wester estaba en pleno auge. Se denominaban Serie-B porque no eran “grandes producciones” y se rodaban en poco tiempo y con poco presupuesto. Pero sirvieron de “pista de entrenamiento” tanto para directores como para actores. Troy Donahue, Ivone de Carlo, Joel McCrea, Jeffrey Hunter... y muchos más.

 

-         Otro género “menor” del western es el llamado “Spaghetti Western” rodado tambien con bajo presupuesto y en escenarios (por lo general) españoles, con actores de 2ª fila o desconocidos (americanos, italianos, españoles, etc.). Sin embargo el género ha dado algunas obras maestras, como las dirigidas por Sergio Leone (con música de Ennio Morriconne) y protagonizadas por Clint Easwood, Eli Walach, Lee Van Cleef, etc. Titulos como “El Bueno, el Feo y el Malo”, o “Por un puñado de dólares” no necesitan más presentacion.

 

-         Tambien se ha denominado como “Western Blanco” una parte de las peliculas del oeste. Se considera inspiradora de este tipo de cine a la ya mencionada “Raices Profundas”, pero las más representativas de este género son “El jinete Pálido” de Clint Easwood y “Silverado” de Lawrence Kasdan.

 

-         No es exactamente un género, pero hay otras películas de las que podríamos decir son de “Indios Buenos”. No son películas de denuncia, aunque se aproximan. En este tipo entrarían algunas como “Pequeño Gran Hombre” con Dustin Hoffman; “Un hombre llamado Caballo” con un magnífico Richard Harris; y más recientemente “Bailando con Lobos” de Kevin Costner.

 

-         Hay una película del oeste que merece un apartado para sí sola. Es “Gigante” de Georges Stevens con Rock Hudson, Elizabeth Taylor, James Dean, Sal Mineo, Earl Holliman, Carroll Baker, Mercedes McCambridge, Dennis Hopper......Una pelicula dificil de calificar, pero “grande”, con escenas memorables, y con un exultante (y quizá más profesional) James Dean.

 

-         Otro tipo de “genero” aunque no es exactamente un genero, es el de las peliculas de “sangre y visceras” que hasta en el oeste las hay. Por ejemplo “Forajidos de Leyenda” de Walter Hill, con sagas familiares como protagonistas: Carradine, Quaid, Keach. Es un wester “moderno”, con elemenos muy en boga en los 80, la sangre exagerada... pero que no resultaba creible en un western. No obstante, ahí está la curiosidad de ver trabajar a varios hermanos “reales” haciendo de hermanos en la ficcion.

 

-         Hace unos años, en el 92, hubo un merecidísimo intento de recuperar el cine del oeste. Nació así una de las que para mí, es de las mejores del western, “Sin Perdon” de Clint Eastwod. Además de recuperar el género muy meritoriamente, es una de esas películas que “hacen cine”, donde los planos, las luces, los decorados, los dialogos, todo, está perfectamente encajado en su sitio para configurar una “obra maestra”. Además Eastwood supo escoger como compañeros de reparto a uno de los mejores elencos del cine de los 90: Gene Hackman, Morgan Freeman, Richard Harris......

 

De peliculas como “Wild, Wild, West” o “Bandidas” u otras por el estilo, más actuales, solo puedo decir que son “peliculas del oeste, pero sin ser del oeste”. No tienen nada que ver con lo que se ha contado aquí, que por cierto, está incompleto, solo a la espera de que vosotros lo completeis. Faltan muchas, por ejemplo no he mencionado “Los Siete Magníficos”, una adaptación al wester de un clásico japonés; ni a “Butch Cassidy and Sundance Kid”, con Paul Newman y Robert Redford; y estoy segura de que tampoco muchas más.

 

 

AlmaLeonor.

 

1月27日

Destino de Caballero

“Destino de Caballero”

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Hablo hoy con pena de esta película de la que me hubiese gustado hablar en otras circunstancias mejores. Su protagonista Heath Ledger (Heathcliff Andrew Ledger era su nombre completo) murió el pasado día 22 de enero.

El actor australiano (de Perth) se encontraba en Manhattan cuando fue encontrado muerto por su ama de llaves. Las primeras impresiones parecen apuntar a una sobredosis de pastillas, pero su padre asegura que fue una muerte accidental. No importa en realidad.

Había empezado su carrera de actor en 1.999, con la película “Las 10 cosas que odio de ti”, participando después en películas como “El Patriota” o “El secreto de los Hermanos Grimm”. En el 2001 logró su lanzamiento mundial con la película “Destino de Caballero”, a la que seguirá la afamada “Brokeback Mountain”, con la que obtubo el espaldarazo definitivo a su carrera, varios premios (como el Globo de Oro) y una nominación como mejor actor en los Oscar de Hollywood del  2005.

Recuerdo haber visto varias veces  Las 10 cosas que odio de ti” en televisión. Recuerdo su interpretación, aún inmadura, pero recuerdo sobre todo un especial magnetismo en su mirada, algo que te hacía contemplarle siempre que aparecía en pantalla, y que te hacía sonreir cuando él sonreía (algo que sucedía en pocas ocasiones). He encontrado una adaptación de esas “10 cosas” que odiaba Kat Stratford en aquella película:

 

“Odio como me hablas, y tu corte de cabello.
Odio tú forma de conducir. Y lo que llegue a sentir.
Odio tus espantosas botas, y que me conozcas bien.
Te odio hasta vomitar; Que bien va a rimar.
Odio que sepas pensar, y que me hagas reír.

Odio que me hagas sufrir.
Odio tanto estar sola, que no hayas llamado aún,
Pero más odio que no te pueda odiar
aunque estés tan loco, ni siquiera un poco, lo he de intentar”

 

No, no se podía odiar a Heath Ledger, no había forma de resistirse a su profunda mirada.

De “Brokeback Mountain” recuerdo sobre todo las escenas finales cuando Ennis del Mar, era ya muy mayor. Casi se podía respirar la misma melancolía que él respiraba. Me gustó mucho su actuación en esa película y confirmó lo que yo había pensado de él la primera vez que lo vi actuar (en “Destino de Caballero”) que se convertiría en un actor de culto, en un gran actor.

He encontrado la nota de un crítico norteamericano (Peter Travels) con respecto a su actuación en esta película:

"La magnífica actuación de Ledger es un milagro cinematográfico. Parece arrancarlo de sus entrañas. Ledger no sólo sabe cómo Ennis se mueve, habla y escucha, sabe cómo respira. Verle aspirar el aroma de la camisa colgada en el armario de Jack es medir el dolor del amor perdido."

 

Pero ya no podremos verle más respirar sobre una camisa de su amor perdido. No podremos verle más que en el recuerdo de sus películas. Acababa de terminar "The Dark Knight", de la secuela de Batman, donde encarnaba al malvado Joker; y estaba rodando “The Imaginarium of Doctor Parnassus”, donde parece será sustituido por Johnny Depp en las escenas que aún faltaban por rodar.

Destino de Caballero” fue la primera película de Heath Ledger que yo vi. Y fue en una sesión de DVD alquilado y palomitas en casa de unos amigos en Canarias. Nos lo pasamos pipa, literalmente. Ninguno de los que allí estábamos teníamos ni idea de qué iba la película, pero tuve la mala fortuna de romperme el tobillo en aquellas vacaciones y tuvimos que pasar esa tarde en casa viendola. Fue una magnífica tarde.

Destino de Caballero”, es una película australiana, aunque pudiera pensarse que es norteamericana, y fue rodada integramente en Praga, en los estudios Barrabdow. Los extras eran personas sin hogar de la capital checa.

A Knight’s Tale”, su titulo original, es una película rodada en el 2001, escrita y dirigida por Brian Helgeland ("L.A.Confidential"). Ambientada en la Europa Medieval del siglo XIV, cuenta la historia de William Thatcher, un muchacho al que su padre envia como paje a un afamado caballero, con el encargo de “buscar su estrella y cambiar su destino”. Ese fue todo el legado que su padre pudo ofrecerle, pero fue suficiente para el joven William, quien ocupo el lugar de su amo al morir éste y se convirtió, por obra y gracia de la providencia y con ayuda de un grupo de amigos con los que se va juntando, en el caballero Sir Ulrich von Lichtenstein.  Con esta nueva identidad entra en el torneo de Justas que se celebra en Europa y gracias al entrenamiento y sobre todo a su valor y buen corazón, va situandose como favorito para ganar la final del campeonato.

Con este engaño a sus espaldas va a conocer al amor de su vida, a la joven noble Jocelyn (una bellísima Shannyn Sossamon), y se va a enfrentar al caballero Adhemar de Anjou, tanto en el campo de justas como por el corazón de Jocelyn. El final, claro está, es que consigue vencer al malo, llevarse a la chica, y obtener un real certificado de nobleza. Pudo al fin encontrar su estrella y cambiar su destino.

Pero esta trama, que puede resultar simple y sencilla, no es el principal atractivo de la película. Su originalidad reside en la combinación de acción, humor y amor, a través de los impensables sonidos de algunas de las mejores canciones rockeras clásicas, como “We Will Rock You” de Queen o “Golden Years” de David Bowie.

No importa si el film no resulta fiel a la época, o si incurre en fallos con los personajes (por otra parte algunos  pueden ser reales), lo que importa es que consigue transmitir el ambiente medieval de torneos, justas, caballeros, lealtad, honor, homenaje, fidelidad, origen y amor filial.

Porque al final William llega a Londrés (muy buena la recreación de Londres, por cierto), de donde salió siendo niño, para encontrarse con que su padre (tejador) está ciego y anciano, solo y olvidado. Sir Ulrich von Lichtenstein le lleva un recado de su hijo: William ha seguido su estrella y ha encontrado su camino... hacia él. Y ambos se funden en un conmovedor abrazo. Y al final también es el amor de Jocelyn el que triunfa, y el valor de William el que resulta premiado. Un final digno de las mejores películas.

Pero ahora mismo es para mi, una película triste. Es una película que me resulta profética, porque Heath Ledger ha encontrado por fin su estrella, aunque no fuese la de la Avenida de las Estrellas de Hollywood, ni la más recomendable. Sin embargo él la ha escogido para seguirla y ha marcado con ella su camino.... diciendonos adios. Triste Destino de Caballero.

¡¡Hasta siempre Heath Ledger, descansa en paz!!

 

AlmaLeonor.

 

 

 

Paginas webb donde seguir con la información:

http://heathheathens.net/portal.html

http://es.wikipedia.org/wiki/Heath_Ledger

http://es.wikipedia.org/wiki/A_Knight%27s_Tale

http://www.alohacriticon.com/elcriticon/modules.php?name=News&file=article&sid=1418

http://www.portalmix.com/cine/bios/hledger.shtml

 

 

1月15日

Los Puentes de Madison

LOS PUENTES DE MADISON

 

Título Original: The Bridges of Madison County, 1995, EE.UU.
Dirección:
Clint Eastwood
Intérpretes:
Clint Eastwood, Meryl Streep, Annie Corley, Victor Slezak, Jim Haynie, Phyllis Lyons, Debra Monk, Sarah Kathryn Schmitt, Christopher Kroon, Michelle Benes
Duración: 2 horas 9 minutos

Musica : Lennie Niehaus

Fotografia : Jack N. Green

Guion: Richard LaGravenese

 

Argumento de Los puentes de Madison

Robert Kincaid, un fotógrafo que viaja alrededor del mundo trabajando para la revista National Geographic, y Francesca Johnson, un ama de casa de Iowa, no buscan cambiar sus vidas de la noche a la mañana. Ambos se encuentran en un punto de sus vidas donde todas las ilusiones han quedado atrás. Sin embargo, cuatro días después de conocerse, ninguno de ellos querrá perder el amor que han encontrado.

Los ganadores del Oscar®, Meryl Streep (consiguió su décima nominación por esta película) y Clint Eastwood (quien también la dirige y produce) llenan de talento y convicción a los entrañables personajes creados por Robert James Waller en su novela best-seller acerca del amor, la elección y sus consecuencias. "Meryl Streep y Clint Eastwood están tan perfectos que parece que hubieran salido directamente de las páginas de la novela", proclamó la revista Entertainment Weekly. También son perfectos los pequeños detalles y las grandes emociones de este relato sobre un amor que sólo pasa una vez en la vida.

 

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La volví a ver hace un par de días, y como siempre que la veo (y van ya unas cuantas veces) me pasó lo mismo: volví a llorar a lágrima viva con las escenas finales. “Los Puentes de Madison” es una de mis películas favoritas.

 

"Y vuelves a atrapar mi tristeza para esconderla en tu bolsillo, para alejarla de mi... De nuevo has sembrado el jardín de mis pesadillas con nuevos sueños, con otras esperanzas... Y yo sigo llena de amor por todo aquello que te pertenece, llena de celos por todo lo que te roza y me quita un trocito de ti... Y tu sigues aquí, entregándome la vida en cada suspiro, suplicando por mis besos sin saber que ni siquiera tienes que pedirlos... Porque son tuyos, porque yo ya no soy mía, sino tuya".

 

Basada en una novela de Robert J. Wallace, el veterano Clint Eastwood (uno de mis actores y directores favoritos)  elaboró una magnífica historia de amor y confesiones que va más allá de un simple encuentro amoroso con la inigualable Meryl Streep (junto con Susan Sarandon, forman para mi las dos mejores actrices vivas del momento)

Magistralmente dirigida e interpretada por Eastwood y Streep, demostró que ni la juventud ni el “sexapil” de actores como Brad Pitt  o Angelina Jolie, pueden igualar el descubrimiento del un amor “que solo se presenta una vez en la vida”.

Es una película de “tempo”, más que lenta, donde los acontecimientos se suceden en el mismo tempo lento en el que trancurre la vida de las granjas de Iowa y en el que se ha desenvuelto la vida de Francesca, desde que abandonó su Italia natal para casarse en América. También es una película intensa, llena de sensibilidad, donde cada instante significa un mundo y donde los silencios superan cualquier discurso, y donde la vida a saltos del fotógrafo Robert Kincaid, encuentra el punto justo de equilibrio y arraigo. Un punto que, como el puente protagonista, significa un paso, un cambio, una transición.

Me encantan las imágenes de la vivienda de Francesca. En todos los rincones se aprecia esa “vida llena de detalles” que ella ha construido a base de su propia soledad y que queda estupendamente reflejada en la cocina en la que pasa la mayor parte de la historia, o en la ducha en la que descubre que “todo lo relacionado con Rober Kincaid empezaba a resultarme sumamente erótico”.

Ni Francesca ni Robert son el prototipo de personas disipadas e inconscientes que se lanzan sin más a una aventura. Son personas cuyos sentimientos afloran por su propia afinidad, desbordando la propia realidad que los absorbe y a la vez los salva:

-No quiero necesitarte

-¿por qué?

-Porque no puedo tenerte.

Es sumamente dolorosa la decisión de Francesca. Si abandonaba a su marido destruiría la vida de su familia y “ensuciaria” lo que han descubierto Robert y ella en esos cuatro días. Pero si no lo hacía, si no se marchaba con Robert, sus vidad, las de ambos quedarían rotas para siempre, divididas, porque ambos ya son “una sola persona”.

Existen muy pocas escenas en el cine con tanta tensión y dolor como la escena final: “llegado el caso tendras que decidirlo tu, porque yo no podré”, le dice Francesca a Robert. Y llega la despedida, con un Kincaid empapado bajo la lluvia, esperando la decisión de Francesca. Cuando las camionetas se ponen en marcha y Robert cuelga en el retrovisor la medalla de Francesca, ella encierra toda su indecisión, toda su debilidad, todo su dolor y todas sus esperanzas en esa forma desesperada con la que sujeta el manillar  de la puerta. No hay dialogos, no hay más que silencio y llanto ... y lluvia. Pero es una escena de tremendo dramatismo.

La novela muestra la genialidad de que sean los hijos de Francesca los que descubran la historia. A través de los diarios que su madre ha dejado tras su muerte, les pide, sobre todo y más que comprensión hacia ella, que sean felices. Porque “la felicidad es algo maravilloso”.

 

Como maravillosa es esta película.

 

Besos.AlmaLeonor

 

9月20日

"Lady Halcon"

Lady Halcon (Lady Hawke)

 

Mi intención al abrir un apartado de “Cine y Películas” no es la de hacer una lista de las mejores películas de la historia del cine, ni siquiera de acercarme a lo que la mayoría entendería por “buenas” películas. Mi intención fue y sigue siendo unicamente la de hablar de aquellas películas que por una razón u otra, vienen a mi mente en un momento determinado y que tuvieron, para mi, una significación especial cuando las vi.

Dicho esto, paso a hablar de una película que he mencionado hace poco, “Lady Halcón”. Yo no fui a verla al cine, la vi en televisión hace mucho tiempo, pero cuando ya tenía unos añitos, es decir, la conocí muy tarde. Sin embargo me impresionó tanto que la he vuelto a ver tantas veces como he podido y hablado de ella siempre que ha surgido la ocasión de comentar una historia de amor.

Porque es una historia de amor. Además de ser una película ambientada en la Edad Media, de contar con una buena banda sonora, de estar protagonizada por una de las mujeres consideradas más bellas del cine (Michelle Pfeiffer), y uno de los actores más elegantes (Rutger Hauer), etc., además de todo eso, a mi lo que me gustó, lo que me emocionó, es la historia de amor que cuenta.

Una maldición. Un hombre que en la noche se convierte en lobo y una mujer que durante el día es un halcón. Una pareja de enamorados condenados a no verse las caras más que durante el breve lapso de tiempo que dura el amanecer, cuando la noche aún no ha acabado y el día aún no ha empezado. Pese a todo, ambos se siguen amando, y mantienen la esperanza de recuperar su forma original y poder continuar su amor, gracias a la propia formulación de la maldición: “....mientras el día sea día y la noche sea noche”.

Un eclipse de sol, burlará el conjuro, y ambos enamorados se encuentran.

No importa el resto de la trama. No importa que un pícaro haya conseguido librarse de las mazmorras de Akaba. No importa que un Obispo se haya condenado a sí mismo por tratar con el diablo a causa del amor que sentía por la dama. No importa nada más. Solo esa fracción de segundo en el que halcon y lobo, hombre y mujer, se encuentran y se miran. Se reconocen y se anhelan. Se aman y se confian. Se necesitan y se entregan. ¡¡Sublime!!

No hay una expresión de amor tan sublime. Un amor condenado a ignorarse. Un amor esperanzado por mirarse. Los ojos de un halcón, la mirada de un lobo.

No se si alguien ha tenido alguna vez la oportunidad de contemplar los ojos de un lobo o de un halcón. Yo si he tenido esa inmensa suerte. Los del halcón transmiten firmeza, certeza, celeridad, distancia, casi un punto de frio calculo, casi como una mujer perfecta. Los del lobo... esos son otra cosa. No se de nadie que sea capaz de mantener la mirada de un lobo, además de la persona que me enseño a amarlos. Sus ojos son profundos, sinceros, escrutadores, poderosos..., transmiten tanta seguridad, tanta sabiduría, que cualquiera que los mire se siente descubierto, desnudo, no se ve capaz de sostener esa mirada, porque sabe que él no será nunca tan sincero, noble y profundo como es el lobo. La mirada de un lobo descubre nuestras más hondas mentiras y nuestras más mostruosas dualidades. Nos delata.

Recuerdo perfectamente la escena en la que el lobo, atrapado en el hielo, se va transformando en hombre, mientras la mujer que está intentando sacarlo de esa trampa mortal, se va conviertiendo en halcón. Y recuerdo perfectamente el segundo en el que ambos se ven las caras. Y recuerdo perfectamente, como si lo estuviese sintiendo ahora, el escalofrio  que recorrió mi cuerpo cuando ambos se tuvieron que rendir a la evidencia de su separción.

Para mi, “Lady Halcon” es una de las más bellas historias de amor.

Besos.AlmaLeonor

 

 

TITULO ORIGINAL: Lady Hawke

AÑO: 1985

DURACIÓN: 124 min.

PAÍS: USA

DIRECTOR: Richard Donner

PRODUCCION: Richard Donner, Lauren Shuler Donner

GUIÓN: Tom Mankiewicz, Michael Thomas, Edward Khmara

MÚSICA: Andrew Powell, John Dowland

FOTOGRAFÍA: Vittorio Storaro

REPARTO: Michelle Pfeiffer, Matthew Broderick, Rutger Hauer, Leo Mckern, John Wood, Alfred Molina, Ken Hutchison, Giancarlo Prete, Loris Loddi, Alessandro Serra, Charles Borromel, Massimo Sarchielli, Nicolina Papetti, Russell Kase, Don Hudson

PRODUCTORA: 20th Century Fox / Warner Bros

Sinopsis: En un lugar llamado Aquila, un obispo que se había enamorado de una joven, la hechiza junto a su amado, ya que ella no quiere corresponderle con su amor. Por la maldición, ambos están condenados a no verse nada más que en forma animal, porque cuando es de día ella es un halcón y cuando anochece él se convierte en lobo.
Estuvo nominada a 2 oscars, al mejor sonido y mejores efectos de sonido.

 

 

 

 

 


 

 

  

3月25日

<KOYAANISQATSI>

¡Hola!

Gracias a la ayuda de Excato he podido recuperar un recuerdo. Se trata de la película KOYAANISQATSI que vi hace ya muchos años, y de la que guardaba un buen recuerdo. He encontrado toda esta informacion en un par de páginas de internet.

Espero que os guste.

Besos.AlmaLeonor.

 KOYAANISQATSI

La naturaleza pérdida y el mundo moderno

en un vertiginoso documental de arte

Por Carlos Brussain (*)

A comienzos de ladécada de los ochenta, Godfrey Reggio inició un estilo singular en la realización del cine documental. Ya no el documental informativo sostenido en entrevistas o en la “voz en off” de un locutor. Por el contrario, aquí nunca se escuchará la voz humana. El espectador presenciará una multitud de vertiginosas imágenes sólo acompañadas por la inspirada música minimalista de Philip Glass. Torrente visual que expresa la oposición entre el arcaico, milenario, mundo natural y el perturbador vértigo de la vida moderna.  He aquí la opinión del propio Reggio sobre su documental artístico:  “KOYAANISQATSI salto visual y sonoro hacia una percepción, otra, de la urbe moderna y la naturaleza pérdida”.

KOYAANISQATSI es un viejo vocablo de los indios Hopi para expresar la idea de “vida fuera del equilibrio”. Se inspira en las profecías Hopi que “excavar las riquezas de la tierra es cortejar el desastre” que “al acercarse el día de la purificación se tejerán telas de araña de un extremo al otro del planeta” y finalmente que “podría ser que algún día sea arrojado del cielo un receptáculo de cenizas que queme la tierra y evapore los océanos”. Con estas tres ideas la película trama un escenario narrativo que se apoya en una técnica cinematográfica singular, la de acelerar las imágenes hasta crear un verdadero efecto de vértigo al espectador. Aunque, quizás,  no será la Abuela Araña la que teja los hilos, sino el hombre moderno, que levantará sus torres, sus arañas de hierro, tendiendo cables entre torre y torre.
El viaje fílmico está lleno de grandiosidad.

Parajes como el Gran Cañon del Colorado con sus inhóspitos y escarpados relieves se convierten en el vientre de la Madre Tierra, que como las vellosidades de nuestro estómago, permiten por su fondo diluir los líquidos vitales que vierte el cielo. Un cielo con interminables ejércitos de nubes que lo atraviesan sin detenerse a la velocidad de vértigo. Y sin embargo, uno tiene la sensación de volar sin más.
Pero el verdadero corazón de esta película lo constituyen las incesantes riadas humanas deambulando por las calles, con rostros perdidos en el infinito, subiendo escaleras mecánicas como si la tierra nos vomitara. Miradas esquizofrénicas entre basura y miseria, entre máquinas de guerra y aviones que parecen mezclarse con las inacabables profesiones de coches en autopistas anchos como campos de fútbol.  Edificios que desafían al cielo, donde sus cristales reflejan un cielo ajeno a sus moradores. Conteos de billetes por máquinas automáticas. Cadenas de montaje de máquinas de alimentos, todo circulando como si nunca nada se detuviera. Circuitos que se funden con la vista de pájaro de la trama urbana. Gente que camina
apresurada, personas esclavas en oficinas que no apagan nunca sus luces jamás, brazos robot y gente adicta a los videojuegos que sujetan a sus bebés en brazos, gente tomando el sol en la playa con el fondo de una central nuclear.
Estamos ante una película provocadora, arte en bruto que reclama nuestra atención, imágenes a las que la audiencia le entran de forma violenta como sacudidas por un terremoto, aunque también nos aporta relajo, espacios para respirar y de esta forma podamos simplemente gritar: ¡basta!. Pero para entonces, todo nuestro mundo se dinamita y bloques de viviendas enteras se vienen abajo como si de la coreografía de un ballet clásico se tratara para finalmente alcanzar la clímax con la conquista del espacio exterior. Una metáfora bestial para advertir que de nada nos sirve salir al exterior pues nuestra mirada sigue en tierra, rodeada de desequilibrio y con una naturaleza que todavía nos ama aunque nosotros la despreciemos.
KOYAANISQATSI es el primer film de la trilogía QATSI. Es también el debut de Godfrey Reggio como director y productor. KOYAANISQATSI
, la vida desequilibrada, corresponde al género documental y fue realizada entre 1975 y 1982. El film expone la colisión de dos mundos
diferentes.  Por un lado la vida urbana y su tecnología, y por el otro el
medio ambiente.

Es sólo el principio de la trilogía de la que en cada nuevo capítulo ahonda en la sensibilización sobre nuestro mundo. POWAQQATSI, la vida en transformación (1987) es la segunda entrega; la tercera parte es NACOYQATSI, la vida en guerra (2003).
Del mismo autor también son las películas ANIMA MUNDI y EVIDENCE, todas presentadas por IRE (Institute for Regional  Eductation, una fundación que se mantiene gracias a este tipo de proyectos).

   
KOYAANISQATSI posee una particularidad: carece completamente de palabras. Quizás esto se relacione con el hecho de que Godfrey Reggio vivió 14 años en silencio y plegaria cuando estudiaba para ser monje. Pero la ausencia de las palabras no limita su arte. La película prescinde totalmente de ellas y se despliega como una selección aguda de imágenes, fotografiadas por el ojo sensible de Ron Fricke, que también junto a Alton Walpole realiza una edición precisa y compuesta al son de la música de Philip Glass. Todos estos elementos producen una alquimia que embarca al espectador en un viaje hacia la locura del mundo contemporáneo y hacia su propio mundo interior.

La música que acompaña como la luz al alba es cristalina y fluye como los reflejos de una aurora boreal. Las transiciones entre los temas parecen no tener ni principio ni fin. La instrumentación permite apreciar a cada elemento muscial con claridad, con su color y registro, las cuerdas y el viento con cada son particular. Si uno toma tan sólo la banda sonora le permitirá revivir cada escena. Para los seguidores de Philip Glass, en Koyaanisqatsi tenemos una obra deliciosa, una de las mejores del autor.

 

EL VIAJE

Al comienzo del film irrumpen escenas de la naturaleza: cielos, nubes, cerros, ríos, aves, grutas, mostradas con un ritmo sereno, acorde al mundo natural exhibido. Pero, pronto, este clima calmo cede el lugar a la ruptura del equilibrio. Los reactores de un cohete producen una lluvia de cenizas, lluvia que para los hopis era una señal clara del comienzo del fin del
mundo.   Luego la tormenta de imágenes mostrará ciudades grises, fábricas vomitando vapores oscuros.

En el film, los ojos del espectador son invadidos por dinámicas secuencias donde se suceden  gente acostada en la playa con sus hijos jugando en la arena a escasos pasos de una central atómica; portaaviones que recitan en su pista: E=mc2; tanques que avanzan hacia ninguna parte;
cazabombarderos; fundiciones; aviones espía; explosiones nucleares; aeropuertos; excavaciones; calles atestadas de rostros perdidos... Pero Reggio no se reduce a transmitir "postales" que ilustran el vértigo moderno. Va aún más allá y continúa mostrando imágenes de ghettos, miseria, violencia social, desempleo, monoblocks inmensos demolidos brutalmente por explosiones calculadas, basurales, pobreza, y los contrapone con imágenes de aviones jumbo, que hablan en sí mismos de un "estilo de vida". También muestra gigantes de hierro y concreto que desafían al cielo, reflejando en sus cristales un cielo que parece cada vez más lejano para los hombres que pueblan las ciudades debajo. Asimismo despuntan en la pantalla: playas enteras de autos recién fabricados contra gente durmiendo en las calles. Rostros de gente alienada en las veredas. Casinos. Terminales inundadas por un mar de personas. Publicidades que prometen rellenar los abismos interiores con cigarrillos, salchichas o automóviles. Las fábricas de alimentos trabajan día y noche para satisfacer al hambriento monstruo de millones de bocas. Conteos de billetes por máquinas automáticas. Circuitos que se funden con la visión ascendente de una cámara que toma la ciudad vista desde el cielo. Gente que camina apresurada. Cadenas de montaje sin fin. Fiambres. Panes. Restaurantes de comida rápida. Personas trabajando de noche en oficinas que no apagan sus luces jamás. Escaleras mecánicas que nunca llevan al cielo. Brazos robot. Bowlings. Autopistas con luces de colores que desfilan por siempre. Hombres cegados que juegan videojuegos con bebés en sus brazos y sus hijos imitan sus "enseñanzas" a un lado.
Y la luna en el cielo.
Y la luna sigue en el cielo.
Y la luna sigue en el cielo vista por nadie. Olvidada por aquellos que no pueden mirar más que su propio ombligo. ¿Cuánto tiempo pasó ya desde que el hombre olvidó los ciclos de la naturaleza? Naturaleza de la que el también forma parte, aunque insista en darle la espalda.
Si alguien se detiene a pensar, hace sólo 200 años atrás los aborígenes norteamericanos todavía poblaban dignamente esas tierras que hoy sirven de base a plantas de explotación petrolera. Indígenas que visitaban grutas sagradas que hoy son minas; que habitaban  praderas que hoy son hoteles, negocios, casas de juego, algunas incluso manejadas por indígenas, ¿es posible acaso pensar una paradoja peor? Los hermanos de la tierra y del cielo, de las praderas, del bisonte, del
desierto, de las nubes, del sol y de la luna, degradados también a este juego alienante de la vida moderna.

Paradojas

Godfred Reggio concebió la película Koyaanisqatsi en 1974 como un proyecto de imágenes y música para transmitir ideas. Para ello contó con el apoyo del The Institute for Regional Education (IRE) una fundación benéfica ubicada en Santa Fe (New Mexico), y la del entonces joven cineasta Ron Fricke. En 1979 contactó con el músico Philip Glass que se entusiasmó con el proyecto y participó en los últimos años del proceso. Esta película fue realizada durante 7 años y se rodaron 70.000 m de celuloide. Es una película que rompe con todos los esquemas tradicionales, sin diálogos ni estructura narrativa, pone lo que tradicionalmente se consideran elementos de trasfondo tales como paisajes, ciudades y multitudes al frente con el fin de producir una intenso viaje a través de nuestro planeta en lo que se considera un poema visual extraordinario. El estilo musical personal de Philip Glass calificado de modular se distingue por su estructura repetitiva pero con una lograda musicalidad que se adapta perfectamente a la narración. Uno no sabe si las imágenes siguen a la música o al revés

(*) Fuente: Carlos Brussain,”Koyaanisqatsi”.La naturaleza pérdida y el mundo moderno en un vertiginoso documental de arte",

 

KOYAANISQATSI  DESDE LA VISIÓN DE SU REALIZADOR, GODFREY REGGIO:

¡¡¡Koyaanisqatsi intenta revelar la belleza de la bestia!!!!

Generalmente
percibimos nuestro mundo, nuestro estilo de vida, como algo tan hermoso
porque no hay otra cosa que percibir. Si uno vive en este mundo, el mundo
globalizado de la alta tecnología, lo único que uno podrá ver es un colchón de
comodidad sobre otro. En nuestro mundo lo "original" es la proliferación de lo estandarizado. Las copias son copias de copias. Parece no haber habilidad para ver más allá, para ver que nos encapsulamos en un ambiente artificial que reemplazó al original, a la naturaleza misma. Nosotros no vivimos ya con la naturaleza. Vivimos sobre ella. Fuera de ella. La naturaleza se ha convertido en un recurso para solventar la existencia artificial de la urbe.
Habiendo dicho eso, mi intención, en otras palabras, es describir el gran cuadro.
Koyaanisqatsi no es mucho sobre nada, ni siquiera tiene un sentido específico o valioso. Koyaanisqatsi es después de todo un objeto animado, un objeto en tiempo, en movimiento. El sentido lo encontrará el espectador. El arte no tiene un sentido intrínseco. Ese es su poder, su misterio y de ahí su atracción. El arte es libre. Estimula al espectador a insertarle su propio significado, su propio valor. Así, cualquier sentido o valor en Koyaanisqatsi
puede proceder exclusivamente del receptor. El sentido del film es provocar preguntas que sólo la audiencia puede contestar. Este es el único valor de una obra de arte: no un sentido predeterminado, sino un sentido
adquirido en la experiencia del que va a su encuentro. El receptor es mi interés, no el sentido. Si el sentido es el objetivo, entonces la propaganda y la publicidad es la forma. Así que en el sentido del arte, el significado de
Koyaanisqatsi
es cualquiera que tú desees encontrarle. Ese es su poder."
Godfrey Reggio

 

ficha técnica

KOYAANISQATSI

 


Productor: Godfrey Reggio
Guión: Godfrey Reggio y Ron Fricke sobre un trabajo de dramaturiga de Walter Rachauer
Fotografía: Ron Fricke
Música: Philips Glass
Año: 1982
Duracion: 86 minutos
Existe en DVD de
www.fox.es